Superávit fiscal récord: cómo hizo el Gobierno para revertir el déficit y mostrar resultados al FMI
El Gobierno nacional logró en apenas cinco meses un resultado fiscal que supera ampliamente lo presupuestado y marca un punto de inflexión en la política económica. El dato central: un superávit financiero acumulado de $16,4 billones al 25 de mayo, gracias a una combinación de recortes de gasto, mayores ingresos y aportes extraordinarios.
Con el 40% del año transcurrido, el gasto ejecutado por la Administración Central ascendió a $40,5 billones, lo que representa el 42,8% del total presupuestado para 2025. Esto implica un exceso de $2,9 billones —7,8% más que lo estimado para esta etapa del año—. Sin embargo, los ingresos treparon a $56,9 billones, un 64,7% del total previsto, generando un excedente de casi $22 billones.
El resultado primario —el que excluye el pago de intereses de deuda— fue aún más contundente: superó en más de seis veces la meta intermedia de $3,7 billones, con un avance del 530%.
El papel clave del Banco Central y las áreas que más gastaron
Uno de los factores que explica el saldo positivo es la incorporación de utilidades del BCRA por casi $12 billones. Aunque algunos economistas lo consideran un asiento contable sin impacto real en el resultado consolidado, el Gobierno lo presenta como parte del paquete de medidas exitosas.
En el análisis por organismo, 13 de las 100 entidades ejecutoras del gasto superaron lo esperado, mientras que 87 lo hicieron por debajo. La ANSES se destacó por ejecutar el 55,2% de su presupuesto, un 39% más de lo previsto. También la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social gastó por encima de lo estimado, con un 52,1%.
Entre los ministerios, los mayores ajustes se vieron en la Tesorería —con un ahorro de $1,2 billones—, el Ministerio de Economía y el servicio de la deuda pública.
Salud, niñez y educación: entre las áreas con mayor subejecución
Dentro del Ministerio de Salud, varios hospitales y organismos clave gastaron considerablemente menos que lo autorizado. Entre ellos: el Hospital Posadas, con una ejecución de solo 11,9%; el Instituto Nacional del Cáncer, con el 43,5%; y el Instituto Nacional de Rehabilitación del Sur, con apenas el 15,3%.
También tuvieron menor ejecución la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia y la Secretaría de Educación, ambas bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano.
Impulso por Ganancias, IVA y contribuciones sociales
Del lado de los recursos, se destacaron las contribuciones patronales y personales a la Seguridad Social, el IVA, el Impuesto a las Ganancias y el impuesto a los débitos y créditos bancarios. Todos ellos mostraron un rendimiento superior al estimado, reflejando la recuperación parcial de la actividad económica.
En cambio, algunos tributos estuvieron por debajo de lo previsto, como Bienes Personales (afectado por el blanqueo de capitales), las rentas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y las retenciones a las exportaciones.
El FMI mira de cerca y el Gobierno se juega una carta clave
Este resultado fiscal, más que un simple dato técnico, será la principal carta que el equipo económico presentará ante el Fondo Monetario Internacional. La meta acordada era de un superávit primario de $6 billones. Con lo logrado hasta mayo, el Gobierno confía en que no solo superará esa cifra, sino que podrá alcanzar un 1,6% del PBI de excedente, frente al 1,3% comprometido originalmente.
Ese cumplimiento sería clave para que el FMI apruebe una ampliación del crédito de facilidades extendidas por USD 20.000 millones, e incluso permita una condonación parcial del incumplimiento en la meta de reservas internacionales netas, que al cierre de mayo mostraba un déficit de más de USD 5.900 millones.
