El derrumbe de la tasa de interés frente a la inflación ha generado una fuerte caída en los plazos fijos en pesos. Los cuales, en el último año, se desplomaron un 51,7%, según un informe de LCG. Con un rendimiento negativo en comparación con la inflación, muchos ahorristas están retirando sus pesos de los bancos y optando por el dólar. Lo que aumenta así la presión sobre el mercado cambiario.

Los datos de LCG indican que en junio, el crecimiento de los depósitos privados en pesos fue nulo, mientras que en lo que va del año, estos depósitos han disminuido un 35,7% en términos reales, descontando el efecto de la inflación. Los depósitos a la vista crecieron un 5,1% mensual real en junio, aunque desaceleraron respecto a mayo (9,6%). Sin embargo, en términos anuales, permanecen en terreno negativo con una caída del 24,5%.

La caída de los plazos fijos en junio fue del 7,6% real. «La tasa es poco atractiva frente al nivel de inflación y las expectativas de subas de los dólares paralelos. Los plazos fijos muestran la peor caída interanual (51,7% real)«, consigna LCG. Con la tasa actual, el rendimiento de un plazo fijo tradicional ronda el 3% mensual, mientras la inflación estimada para junio llega al 5%.

Mientras los plazos fijos disminuyen, aumenta la presión sobre los dólares alternativos, que subieron 150 pesos en un mes, alcanzando casi los $1.400 a principios de julio. A su vez, los depósitos en moneda extranjera crecieron un 1,2% para alcanzar los USD 17.900 millones. En este contexto, ni siquiera los plazos fijos UVA, atados a la inflación, se salvaron, ya que cayeron un 15% mensual real en junio. Actualmente representan solo el 0,5% del total de los depósitos a plazo fijo, en comparación con el 1,3% de un año atrás.

«En términos reales, el stock de plazos fijos se encuentra en mínimos históricos, al nivel de principios de 2003, siendo menos que la mitad que hace un año. Adicionalmente, continuaron recortando el tiempo de colocación promedio: 51 días, 1 día menos que en mayo», señala LCG.

La consultora prevé que la desintermediación bancaria continuará durante el resto de 2024, a menos que haya una desaceleración de la inflación. En el mercado, la atención está puesta en si el Banco Central (BCRA) aumentará la tasa de interés, siguiendo el pedido del Fondo Monetario Internacional de eliminar los rendimientos negativos en pesos.