Ante el anuncio del Gobierno argentino sobre la reducción progresiva de aranceles a la importación de celulares, desde Chile comenzaron a activarse respuestas para no perder a los turistas tecnológicos que históricamente cruzan la Cordillera en busca de mejores precios.

Aunque aún no se reflejan en los precios locales los efectos de la medida —que contempla una baja gradual hasta llegar a cero en enero de 2026—, algunos argentinos ya comenzaron a frenar viajes a Chile a la espera de una rebaja interna. Sin embargo, del otro lado de la frontera, centros comerciales y cadenas de tecnología activaron promociones puntuales para seguir siendo competitivos.

Descuentos para turistas y beneficios en malls

Mallplaza, una de las principales cadenas de centros comerciales en Chile, ofrece tarjetas de descuento de hasta 30% a quienes presenten documento extranjero. Estas rebajas se aplican en rubros que van desde la electrónica hasta la gastronomía.

En paralelo, tiendas especializadas como PC Factory y Solotodo mantienen promociones directas en productos tecnológicos. Un ejemplo concreto es el Samsung Galaxy S24 FE de 256 GB, que se ofrece con un 28% de descuento a 579.990 pesos chilenos (alrededor de $707.500 argentinos). El mismo modelo, en Argentina, cuesta más de un millón de pesos al contado, y cerca de $1.500.000 si se paga en cuotas.

Diferencias en precios de notebooks

El caso de las notebooks también evidencia un amplio margen. Una Lenovo Legion 9 16IRX9, de gama alta, cuesta en Chile unos USD 4.239, mientras que en Argentina supera los USD 4.850, lo que implica una diferencia de más de USD 600.

Estas estrategias comerciales apuntan a sostener la competitividad en un contexto de ajuste argentino que podría modificar el flujo turístico de consumo. Chile busca así mantener su posición como destino atractivo para quienes buscan tecnología a menor costo.

Un nuevo escenario en marcha

Aunque el arancel 0% aún no entró en vigencia, la competencia entre ambos países por captar consumidores ya está en marcha. Argentina apuesta a reducir la presión impositiva para contener la salida de divisas, mientras que Chile refuerza su propuesta con beneficios adicionales y descuentos para no perder terreno. En las próximas semanas, se observará si estas estrategias logran mantener el flujo habitual de compradores argentinos o si la rebaja local comenzará a inclinar la balanza.