Una de las opciones de para reactivar el consumo, fue la estrategia del Gobierno llamada programa «Ahora 30«. Se ofrecían una gran cantidad de electrodomésticos y artículos de tecnología (aprovechando el furor por el inminente comienzo del mundial de Qatar), a pagar en 30 cuotas, con una tasa de financiación, sensiblemente menor a las ofrecidas por bancos. Sin embargo, no tuvo el efecto esperado.

“Las ventas nunca volvieron a los niveles del 2017″, dijo el directivo de una firma de electrodomésticos, cuando se le consultó por el Ahora 30. Si bien el plan oficial generó algo de dinamismono provocó tanto entusiasmo en los consumidores. La mayoría optaron por el pago en efectivo, las cuotas sin interés, o los descuentos más agresivos, como en el Cybermonday.

Razones más usuales para evitar el «Ahora 30»

Lo mismo sucedió el año pasado, cuando el Gobierno también lanzó 24 y 30 cuotas para algunos artículos. En esta oportunidad, rige hasta el 22 de diciembre para la compra televisores de hasta 60 pulgadas, aires acondicionados, celulares, heladeras y lavarropas y tiene un tope de precio de lista de 200.000 pesos. Esto supone un importante limitante para el consumidor a la hora de optar por comprar con las 30 cuotas. Si bien la tasa nominal anual (TNA) es conveniente en términos reales (48%), implica que el recargo sobre el precio sea casi del 100%. En consecuencia, no todos los consumidores tienen límites en las tarjetas que les permitan financiar saldos de hasta 400.000 pesos.

De hecho, fuentes de una cadena de retail afirmaron que de 100 intentos de compra con tarjeta con el programa, 30 son rechazados; y de ellos, 18 tienen que ver con escaso límite. “Nunca nos había pasado que más de la mitad de los rechazos sean por el tema del límite», precisó el ejecutivo consultado. Si bien en las entidades financieras aseguran que ajustan los límites según la evolución de la inflación, si los ingresos no acompañan la suba de precios, la capacidad de financiamiento queda acotada. Por otro lado, tampoco los bancos aumentan los límites de forma automática, aún en los casos en los que los ingresos lo ameriten.