Malvinas: caen casi 20% las acciones de la petrolera que busca extraer crudo con el proyecto Sea Lion
La disputa alrededor del proyecto petrolero Sea Lion sumó un nuevo capítulo en el mercado financiero. Las acciones de Rockhopper Exploration, una de las empresas que participa del desarrollo, cayeron 19,7% este lunes en la Bolsa de Londres, en una jornada marcada por nuevas dificultades para avanzar con el emprendimiento.
La petrolera británica mantiene su participación del 35% en Sea Lion, mientras que la israelí Navitas Petroleum posee el 65% y está a cargo de la operación. El proyecto está ubicado en la cuenca norte de las Islas Malvinas y enfrenta una creciente presión por las medidas impulsadas por la Argentina.
El retroceso de este lunes profundizó una tendencia negativa. Rockhopper había perdido alrededor de 8% durante las primeras dos jornadas de octubre y acumulaba una baja cercana al 18% en septiembre.
La caída se produjo además mientras la compañía comunicaba a los inversores una actualización sobre Sea Lion. Navitas informó que está trabajando para reemplazar a dos contratistas que dejaron de cumplir sus compromisos con el proyecto y que realizará los ajustes necesarios para sostener el desarrollo.
La operadora señaló que, por el momento, no prevé un impacto material adverso sobre Sea Lion. Sin embargo, también advirtió que esa evaluación podría cambiar si se demora o fracasa el reemplazo de los contratistas, si surgen nuevas dificultades para adaptar el proyecto o si otras empresas vinculadas con las operaciones deciden retirarse y no aparecen reemplazos adecuados.
Entre los factores de riesgo mencionados también aparecen una eventual escalada de las medidas adoptadas por el Gobierno argentino y posibles cambios regulatorios o geopolíticos que afecten las evaluaciones jurídicas y comerciales del emprendimiento. Pese a ese escenario, Navitas ratificó que continúa avanzando con el proyecto con el respaldo del gobierno británico y de las autoridades de las islas.
Cuándo prevén comenzar las perforaciones
Rockhopper y Navitas mantienen, por ahora, el cronograma previsto para Sea Lion. El plan contempla comenzar las perforaciones a principios de 2027 y desarrollar una primera fase con 11 pozos, con el objetivo de iniciar la producción durante 2028.
La primera etapa prevé una capacidad de hasta 55.000 barriles de petróleo por día. La propia actualización difundida este lunes mantiene ese calendario pese a las dificultades que atraviesa el proyecto.
La presión de la Argentina sobre Sea Lion
El proyecto también enfrenta un frente judicial en la Argentina. La jueza federal de Río Grande, Mariel Borruto, ordenó a Rockhopper y Navitas abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar Sea Lion, en el marco de una medida cautelar vinculada con posibles daños ambientales y soberanos.
La decisión judicial se sumó a las medidas administrativas impulsadas por el Gobierno argentino contra empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en las islas. Entre ellas estuvo la presión sobre Halliburton, que confirmó que ninguna de sus filiales prestará servicios para Sea Lion ni participará en tareas de exploración o producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas.
El Gobierno argentino también avanzó con un reclamo internacional contra el desarrollo del proyecto. En paralelo, la Argentina busca llevar la controversia al ámbito de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
Del otro lado, el gobierno británico mantiene su respaldo al desarrollo de los recursos naturales de las islas. Ante el Parlamento, sostuvo que las nuevas licencias de hidrocarburos requieren el consentimiento del secretario de Estado correspondiente, mientras que las autoridades de las islas mantienen el marco regulatorio para el desarrollo de estos proyectos.
