Luis Caputo viaja a EE.UU. para reunirse con el FMI y repasar el nuevo esquema económico
El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, viajarán a Washington para participar de la Asamblea de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI). El encuentro se dará en el marco de la puesta en marcha del nuevo acuerdo de facilidades extendidas y el debut del sistema de bandas cambiarias, que el Gobierno considera como el inicio de la “fase 3” del programa económico.
En las reuniones previstas con los directivos del FMI, la delegación argentina analizará los primeros resultados de las reformas cambiarias implementadas, así como los próximos pasos vinculados al cumplimiento de metas fiscales y de acumulación de reservas.
Expectativa por el respaldo del organismo
La visita ocurre una semana después del desembolso de USD 12.000 millones por parte del Fondo, que permitió al Banco Central robustecer su nivel de reservas y avanzar con el nuevo régimen de flotación del dólar entre un piso de $1.000 y un techo de $1.400. Desde el Ejecutivo afirman que el mercado reaccionó positivamente a la medida, con una reducción marcada en la brecha cambiaria y una caída de los dólares paralelos.
Durante su estadía en Estados Unidos, Caputo y Bausili participarán de distintas reuniones técnicas con el staff del FMI, con vistas a la primera revisión trimestral, que se realizará en junio. En esa instancia se evaluará el cumplimiento de metas establecidas para fines de mayo, entre ellas, un superávit fiscal primario de $6 billones y una suba de reservas netas por USD 4.500 millones.
Primer test clave del nuevo acuerdo
La hoja de ruta acordada con el Fondo establece un esquema de financiamiento escalonado. Si el Gobierno supera la primera evaluación técnica, el FMI habilitará un nuevo desembolso de USD 2.000 millones. Para fin de año está prevista una segunda y última revisión, en la que podrían liberarse otros USD 1.000 millones adicionales.
La comitiva argentina buscará consolidar la imagen de cumplimiento ante el organismo, y reforzar su alineamiento con las metas macroeconómicas planteadas. El FMI, por su parte, publicará durante la semana una nueva actualización de las Perspectivas Económicas Globales, en la que se esperan datos clave sobre la inflación esperada, el crecimiento proyectado y el desempeño de países con acuerdos vigentes, entre ellos, Argentina.
Riesgos y advertencias del Fondo
En su último informe, el staff del organismo señaló que la exposición crediticia con Argentina es la más alta desde 2018, y que podría alcanzar el 45% del total de préstamos activos. A pesar de ello, defendió la decisión de avanzar con un nuevo acuerdo, al considerar que negarle el respaldo a un gobierno con alto nivel de apoyo popular implicaría mayores riesgos para la estabilidad regional.
En paralelo, el FMI planteó algunas advertencias sobre posibles desvíos futuros, señalando que el contexto político y social argentino sigue siendo “complejo”. También mencionó el impacto que podrían tener las elecciones de medio término y los efectos de una economía global marcada por tensiones comerciales, como las que protagoniza Estados Unidos con otras potencias.
Reservas, dólar y deuda: el FMI monitorea de cerca
La implementación del nuevo esquema cambiario será uno de los ejes de los encuentros en Washington. El BCRA aclaró que solo intervendrá en el mercado si el dólar perfora el piso de $1.000 o supera el techo de $1.400. No obstante, dejó abierta la posibilidad de intervenir dentro de la banda si las condiciones de volatilidad lo ameritan.
Además del acuerdo con el FMI, el Gobierno avanza en la ampliación de líneas de financiamiento con otros organismos multilaterales como el Banco Mundial, el BID y la CAF, que en conjunto aportarían USD 1.500 millones. También se espera la entrada en vigencia de una nueva serie de bonos Bopreal, por USD 3.000 millones, orientada a empresas que buscan girar dividendos al exterior.
