Según un estudio reciente publicado en el Journal of the American Heart Association, abordar los problemas emocionales como la ansiedad y la depresión puede ser clave para reducir los riesgos cardiovasculares en personas con enfermedades cardíacas. Investigadores encontraron que el tratamiento de estas condiciones mentales mejoró el bienestar psicológico. Y que también disminuyó las visitas a la sala de emergencias y hospitalizaciones entre los pacientes cardíacos.

El Dr. Philip Binkley, vicepresidente ejecutivo de medicina interna de la Universidad Estatal de Ohio, brindó declaraciones al respecto. Explicó que la psicoterapia, los medicamentos para controlar el estado de ánimo o una combinación de ambos se asociaron con una reducción significativa de hasta un 75% en las hospitalizaciones o las visitas a la sala de emergencias. Esta reducción es especialmente relevante dado que la ansiedad y la depresión son comunes entre las personas con insuficiencia cardiaca. A la vez que afectan el riesgo de otros problemas de salud.

El estudio observó a más de 1.500 personas ingresadas en el hospital por problemas cardíacos. Los resultados indicaron que la combinación de medicamentos y psicoterapia redujo el riesgo de hospitalización entre un 68% y un 75%. Las visitas a la sala de emergencias entre un 67% y un 74%, y la mortalidad prematura, entre un 65% y un 67%. Incluso la terapia sola y los medicamentos solos mostraron reducciones significativas en los riesgos cardiovasculares.

El Dr. Binkley señaló que la ansiedad y la depresión pueden desencadenar respuestas fisiológicas que contribuyen a la enfermedad cardíaca. Como ser el aumento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial. Por lo tanto, destacó la importancia de realizar pruebas rutinarias de depresión y ansiedad en pacientes cardíacos. Así como de promover modelos de atención colaborativa para abordar tanto la salud cardiovascular como la mental.