Una intensa discusión concluyó, al menos en una parte y hasta el martes, en el Congreso sobre la Ley de Bases. En este escenario, debido dificultades que enfrenta el Gobierno para alcanzar la meta del «déficit cero», comenzaron a surgir inquietudes más palpables entre los analistas del mercado. La retirada del capítulo fiscal de la ley, la incertidumbre que rodea a la coparticipación del impuesto PAIS y la demora en la implementación de ajustes tarifarios son factores clave, que generan dudas sobre la efectividad del plan económico propuesto.

En el mercado se percibe que el ajuste fiscal sometido a votación era menor de lo inicialmente prometido. Y desde el equipo económico sostienen que las medidas retiradas representan solo el 1,3% del Producto Bruto Interno (PBI). Además, argumentan que el logro del déficit cero no está condicionado únicamente a las herramientas legislativas. Y es que el plan de ajuste fiscal fue diseñado considerando la posibilidad de no contar con su aprobación ni apoyo legislativo.

Sin embargo, analistas como Fernando Marull expresan que casi la mitad del ajuste fiscal propuesto por el Gobierno está severamente comprometido. Se mencionan demoras en la implementación del ajuste de tarifas y la moderación en la quita de subsidios a hogares de ingresos medios y bajos como factores que afectan la viabilidad del ajuste del 5% del PBI.

A pesar de las expectativas de que el Poder Ejecutivo envíe el paquete fiscal por separado, persisten las dudas. Específicamente, sobre la efectiva realización del déficit cero anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo. Estas incertidumbres contribuyen a una atmósfera de inquietud en los mercados financieros y entre los inversores.