En medio de la guerra comercial mundial y las indefiniciones locales en torno al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), las acciones argentinas que cotizan en Wall Street registran una caída generalizada de hasta 4,5%. Los ADR argentinos siguen la tendencia, encabezada por los bancos y firmas del sector energético. Tras el cimbronazo enviado por Donald Trump para imponer aranceles a todos los productos que ingresen a Estados Unidos, el mercado se muestra cargado de incertidumbre y complica a los activos de países emergentes. A la caída de acciones se suma la baja de los bonos soberanos. El riesgo país saltó 77 unidades, ubicándose en 877 puntos básicos.

En los primeros negocios, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cae 3,5% a 2.270.000 puntos. En tanto, para la renta fija, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años descendió 17 puntos básicos, a 4,029% anual. Esto también amplía el rango de tasas respecto de los bonos argentinos.

Crisis de los mercados y el efecto Trump

En medio de la inquietud mundial, los mercados internacionales registraron bajas pronunciadas que se sintieron con mayor fuerza en Europa y Asia. El índice paneuropeo STOXX 600 retrocedió 2,5% en la mañana europea, con bajas del 3% en Francia y del 2,2% en Alemania. Las nuevas disposiciones establecidas por Estados Unidos incluyen aranceles base del 10% para todos los productos. La medida significa incrementos del 20% para la Unión Europea, 24% para Japón, 25% para Corea del Sur y hasta 54% para China, considerando medidas acumuladas. El impacto de esta medida se reflejó en los índices asiáticos: el Nikkei 225 de Japón cayó un 2,9%, el Hang Seng de Hong Kong perdió un 1,4%, y el Kospi de Corea del Sur retrocedió un 1,5%.

Inversionistas de todo el mundo miden el riesgo sobre un posible efecto inflacionario y la caída del crecimiento económico. A eso se suma la caída de precios, entre ellos petróleo crudo, acciones de grandes tecnologías y bienes raíces. En tanto, en Argentina, las proyecciones están relacionadas a un posible estancamiento de la industria y el impacto en los precios locales. Según Delphos Investment, el fenómeno que afecta a las acciones y bonos argentinos se debe a que las principales compañías locales «dependen directamente de los precios internacionales del petróleo, gas y metales como el acero y el aluminio, además de que algunas de ellas mantienen vínculos comerciales con Estados Unidos, lo que las expone a posibles cambios en su política arancelaria”.