Las estaciones de servicio de Tucumán actualizaron nuevamente sus precios y profundizaron el impacto en el bolsillo de los consumidores. En lo que va de marzo, los incrementos se acumulan y ya se reflejan con claridad en las pizarras.

Según relevamientos de YPF, la nafta súper ronda los $1.923 en la provincia, mientras que las variedades premium superan la barrera de los $2000 por litro. En contraste, el GNC se mantiene sin cambios en torno a los $850, tras el último ajuste registrado a comienzos de año.

El nuevo aumento se explica por una combinación de factores. A nivel nacional, la actualización parcial de impuestos aplicada en marzo generó un incremento promedio cercano al 1,1% solo por carga tributaria. A esto se sumó la suba del precio internacional del petróleo, que avanzó cerca de un 5% en el mes, impulsada por tensiones geopolíticas.

En paralelo, las petroleras comenzaron a aplicar un esquema de microajustes, con subas graduales y más frecuentes para evitar aumentos bruscos. Sin embargo, este mecanismo deriva en una actualización constante que termina acumulando incrementos mes a mes en los surtidores.

El encarecimiento de los combustibles vuelve a posicionarse como uno de los factores con mayor incidencia en la inflación, debido a su efecto directo sobre el transporte y los costos de producción. En Tucumán, el nuevo ajuste reavivó la preocupación por el consumo y anticipa un escenario de subas que podría extenderse en las próximas semanas si se mantienen las actuales condiciones del mercado energético.