Bellingham perdió el control tras la eliminación: el golpe a Valentín Barco que empañó el final
La histórica clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026 dejó una imagen que rápidamente se volvió viral. Apenas finalizó el encuentro en Atlanta, Jude Bellingham protagonizó un tenso episodio al golpear en la nuca a Valentín «Colo» Barco, en medio de los festejos de la Albiceleste por el triunfo 2-1 sobre Inglaterra.
Mientras los jugadores argentinos celebraban la agónica remontada conseguida con los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, el mediocampista del Real Madrid se acercó al ex Boca Juniors y le propinó un golpe con la mano abierta en la parte posterior de la cabeza. Barco reaccionó de inmediato y se dio vuelta para increpar al inglés, aunque Nicolás Paz intervino rápidamente para separar a ambos y evitar que la situación escalara.
Minutos más tarde, imágenes difundidas por la cadena DAZN mostraron el contexto del incidente. Según se observó, algunos futbolistas argentinos se acercaron a saludar deportivamente a los ingleses, mientras un pequeño grupo continuó celebrando cerca de ellos. En ese momento, por motivos que no quedaron del todo claros, Bellingham perdió la calma y reaccionó contra Barco.
El episodio motivó también la intervención de Nicolás Otamendi, quien le recriminó la agresión al futbolista inglés antes de separar a sus compañeros. Algunos jugadores de Inglaterra se acercaron inmediatamente y el cruce no pasó a mayores.
Un partido cargado de tensión
El clima caliente no fue una novedad. Desde el inicio del encuentro hubo constantes cruces, infracciones y discusiones entre ambos equipos. Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió en el primer tiempo, cuando Lionel Messi y Jude Bellingham protagonizaron un fuerte intercambio verbal tras una falta no sancionada sobre el capitán argentino. La acción derivó en empujones, reclamos colectivos y reiteradas protestas hacia el árbitro estadounidense Ismail Elfath.
Argentina dio vuelta un partido histórico
Más allá del incidente, la noche quedó marcada por una nueva muestra de carácter del equipo de Lionel Scaloni.
Inglaterra se había puesto en ventaja a los 54 minutos con un gol de Anthony Gordon, pero Argentina reaccionó en el tramo final del partido. Enzo Fernández igualó a los 85, tras una asistencia de Messi, y Lautaro Martínez, también habilitado por el capitán, marcó el 2-1 definitivo a los 90 minutos para sellar una remontada inolvidable. Con este triunfo, la Selección jugará su segunda final mundialista consecutiva y el próximo domingo enfrentará a España en Nueva Jersey con el sueño de conquistar el bicampeonato.