La endometriosis es una afección dolorosa en la que un tejido similar al revestimiento del útero, llamado endometrio, crece fuera del útero. Puede afectar los ovarios, las trompas de Falopio y el tejido que recubre la pelvis, e incluso puede extenderse más allá de esta área.

El tejido endometrial fuera del útero se comporta de manera similar al endometrio normal: se engrosa, se desprende y sangra durante cada ciclo menstrual. Pero, al encontrarse fuera del útero, no puede salir del cuerpo. Esta enfermedad afecta aproximadamente a una de cada diez mujeres en edad reproductiva y puede manifestarse en cualquier momento durante la vida reproductiva de una mujer.

Según el médico especialista en ginecología, Javier Ortiz (MN 67.370), una de las teorías más aceptadas sobre la causa es la de Sampson. La cual sugiere que parte del tejido menstrual migra hacia atrás a través de las trompas de Falopio y se deposita sobre los órganos pélvicos. Esto puede ocurrir debido a un sistema inmunológico alterado en algunas mujeres, lo que permite que las células endometriales se implanten en las estructuras pélvicas.

Es fundamental buscar atención médica si se experimentan síntomas como dolor pélvico, trastornos de la fertilidad, fatiga, dolor durante la menstruación, relaciones sexuales dolorosas, problemas intestinales o urinarios. Detectar la endometriosis temprano es crucial, ya que el diagnóstico tardío puede llevar a una progresión de la enfermedad y afectar significativamente la calidad de vida de la paciente.

El diagnóstico se establece mediante una anamnesis completa para evaluar los síntomas y un examen ginecológico adecuado. La visualización directa de las lesiones pélvicas, preferiblemente a través de laparoscopia, y la biopsia son fundamentales para confirmar el diagnóstico. Una vez diagnosticada, el tratamiento puede incluir la extirpación quirúrgica de las lesiones, terapia hormonal y analgésicos para mejorar la calidad de vida de la paciente.

Además, en pacientes que buscan quedar embarazadas, existen opciones terapéuticas que pueden aumentar las posibilidades de concepción. Es importante considerar el estado inflamatorio asociado con la endometriosis y explorar estrategias de manejo. Como la alimentación antiinflamatoria, la suplementación personalizada, el manejo del estrés, el ejercicio y el descanso adecuado. Buscando mejorar tanto la sintomatología física como psicológica de las pacientes.