La Fiscalía cree que el ataque en San Cristóbal fue planificado y pone la lupa sobre vínculos en redes sociales
La investigación por el crimen de Ian Cabrera Núñez, el alumno de 13 años asesinado dentro de la escuela N° 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, empezó a correr hacia un terreno más amplio que el del ataque en sí. Este viernes, durante la audiencia de formulación de cargos, los fiscales sostuvieron que el adolescente de 15 años que disparó actuó en el marco de una planificación previa y remarcaron que ese proceso estuvo atravesado por contactos y relaciones en redes sociales.
El caso conmocionó a toda la provincia de Santa Fe desde el lunes, cuando el chico ingresó armado al establecimiento y abrió fuego con una escopeta 12/70. Ian murió por el disparo y otros ocho estudiantes resultaron heridos. Mientras el autor permanece alojado en un lugar cuya ubicación fue reservada por decisión judicial, la pesquisa empezó a enfocarse en reconstruir qué pasó antes del ataque, con quién hablaba y si existió algún tipo de estímulo o acompañamiento externo.
Qué dijeron los fiscales en la audiencia
La audiencia se realizó este viernes por la mañana en la sede judicial de San Cristóbal y fue encabezada por el juez José Boaglio. Participaron el fiscal regional Carlos Vottero, Luis Schiappa Pietra, de la Unidad Fiscal Especializada de Responsabilidad Penal Adolescente, y los fiscales Carina Gerbaldo y Mauricio Spinoza. Ni los padres de Ian ni el adolescente acusado estuvieron presentes de manera física: el chico siguió el trámite a distancia, desde el lugar donde permanece alojado.
Al término de la audiencia, Schiappa Pietra explicó que el Ministerio Público expuso ante el juez que se trató de un hecho con una cierta preparación previa. Según detalló, esa planificación no puede analizarse aislada, ya que estuvo atravesada por una serie de relaciones y vínculos desarrollados en redes sociales. Para los investigadores, ese punto es hoy una de las claves del expediente.
Discord, chats cerrados y mensajes inquietantes
La pesquisa se concentra ahora en una serie de conversaciones que el tirador habría mantenido en la plataforma Discord con otros jóvenes. De acuerdo con lo que indicaron los fiscales, allí aparecieron referencias a otras masacres ocurridas en escuelas de Estados Unidos y Serbia. Un dato que empuja a los investigadores a mirar el caso bajo otra dimensión.
Después de la tragedia, además, el perfil atribuido al adolescente recibió mensajes de usuarios que celebraban lo ocurrido y reclamaban su libertad. Para la Fiscalía, esas interacciones refuerzan la necesidad de profundizar la línea digital de la investigación. Schiappa Pietra advirtió que hoy ya existe información contundente sobre la forma en que se venían dando esas comunicaciones. Aunque aclaró que identificar a todas las personas involucradas no es sencillo por los mecanismos de ocultamiento de identidad. Y por el tipo de comunidades cerradas en las que se mueven esos usuarios.
Si hubo más involucrados, todavía es una pregunta abierta
Los fiscales dejaron en claro que trabajan sobre la hipótesis de una eventual participación de otras personas, aunque por ahora no hay elementos concretos que permitan afirmarlo. La investigación, remarcaron, demandará tiempo porque se trata de un entramado complejo. Y en el que las comunicaciones y los vínculos digitales pueden haber tenido un peso relevante en la gestación del ataque.
En ese contexto, Vottero definió el episodio como un hecho extremadamente grave y trágico. También cuestionó la decisión judicial de no obligar al menor acusado a estar presente en la audiencia. Según sostuvo, ese contacto directo podía haber sido un primer paso para intentar abrir un proceso de comprensión. También reflexión y toma de conciencia sobre lo ocurrido, algo que, a su criterio, no se logró del mismo modo con una participación remota.
Un crimen que sacudió a todo San Cristóbal
Ian Cabrera Núñez fue asesinado el lunes por la mañana dentro de la escuela. El tirador, un compañero de 15 años, alcanzó a disparar varias veces antes de ser reducido por el encargado del establecimiento. Y que se le arrojó encima al escuchar las detonaciones. Según relató ese trabajador, el adolescente llegó a decirle que el fin de semana había estado de caza. También lo describió como alguien perdido en el momento del hecho.
Los otros ocho chicos heridos fueron atendidos en el hospital local y dos de ellos debieron ser derivados a Rafaela, aunque ninguno corría riesgo de vida. Desde entonces, el pueblo quedó atravesado por una conmoción profunda. Ian fue despedido el martes por familiares, vecinos y compañeros, en un cortejo que pasó por la iglesia local y por el Club Atlético Independiente. Y donde jugaba en la categoría 2013.
La investigación avanza mientras sigue el duelo
El caso abrió una discusión sensible sobre la violencia adolescente. La exposición en comunidades digitales cerradas y la dificultad para detectar señales previas en contextos escolares. Pero, por ahora, en la causa judicial el objetivo es más inmediato. Reconstruir con precisión cómo se preparó el ataque, qué peso tuvieron las redes sociales y si alguien más empujó o acompañó ese camino que terminó con la vida de Ian.
Con el autor fuera de la edad de imputabilidad vigente, la causa también quedó atravesada por el calendario legal. Schiappa Pietra recordó que, aunque el Congreso sancionó una nueva Ley del Régimen Penal Juvenil que baja a 14 años la edad de imputabilidad, esa norma recién entrará en vigencia el 5 de septiembre. Mientras tanto, la investigación seguirá avanzando en busca de respuestas sobre una tragedia que todavía deja más preguntas que certezas.
