La baja del dólar se sostuvo por menos pesos en circulación y tasas más altas
El dólar MEP y el contado con liquidación registraron una caída del 2% durante junio y cerraron la semana en sus valores más bajos del mes: $1.172 y $1.178, respectivamente. La baja se produjo sin ventas por parte del Banco Central y coincidió con un endurecimiento de la política monetaria, que redujo el circulante de pesos y elevó el rendimiento de los instrumentos financieros en moneda local.
En el Mercado Libre de Cambios, la cotización también retrocedió, apuntalada por una oferta sólida de dólares provenientes del agro y una menor presión por cobertura. El comportamiento a la baja de las cotizaciones respondió a un conjunto de señales sincronizadas desde el Tesoro y el BCRA.
La estrategia del Gobierno apuntó a absorber liquidez a través de la emisión de instrumentos de corto plazo. La finalización de las LEFIs obligó a los bancos a redireccionar fondos hacia las Lecaps, que mostraron una fuerte demanda y generaron financiamiento neto superior a los $2 billones.
El drenaje de pesos se consolidó también con la colocación de Bopreal. Según un informe de Econviews, este proceso provocó una suba en las tasas de interés, que ya supera el 30% nominal anual en operaciones como la caución.
Cambio de régimen monetario
El nuevo esquema, que comenzará a regir formalmente el 10 de julio, ya empieza a reflejarse en el comportamiento del mercado. La consultora Outlier advirtió que la curva de rendimientos mostró un desplazamiento alcista, en particular en el tramo corto. Esto se tradujo en una mayor tasa efectiva mensual para los instrumentos más inmediatos.
Juan Manuel Truffa, director de Outlier, explicó que el alza de tasas es reflejo directo de la menor disponibilidad de pesos en la plaza y anticipa una transición hacia un sistema sin instrumentos remunerados del BCRA.
En este nuevo contexto, el rendimiento en pesos se ubicó por encima de la inflación proyectada. GMA Capital destacó que los depósitos lograron una tasa real positiva por primera vez en meses, superando incluso los dos dígitos en términos ajustados por inflación.
“El régimen actual sostiene una tasa real positiva, algo inusual para el mercado local”, señalaron desde la consultora. La tasa Badlar, que en 2023 operaba con rendimiento negativo, se convirtió ahora en una referencia competitiva para los inversores.
Menor presión sobre el tipo de cambio
La combinación de menor liquidez y tasas más atractivas redujo la presión sobre el dólar. El informe de Econviews fue explícito: “La combinación de menos pesos en la plaza y más oferta de dólares tiró abajo el tipo de cambio”.
Esta dinámica se reflejó con claridad en los mercados financieros, donde el MEP y el CCL acumularon bajas frente al cierre de mayo. Según los analistas, el manejo de la liquidez será clave en los próximos meses, sobre todo cuando se reduzca la oferta estacional del agro.
En este escenario, las inversiones en pesos volvieron a ganar terreno. Damián Vlassich, estratega de IOL invertironline, sugirió una combinación de letras a 40, 70 y 80 días (S31L5, S29G5 y S12S5), que permiten capturar rendimientos reales positivos y escalonar vencimientos.
Desde GMA Capital apuntaron a bonos CER y Dollar Linked, que proyectan retornos superiores al 37% anual. Si bien las Lecaps mantienen alta demanda, los analistas advierten que la elección dependerá del sendero de inflación en los próximos meses.
