Un total de 107 escuelas de Tucumán continúan sin clases tras las inundaciones que afectaron a distintos puntos de la provincia durante la última semana. La suspensión responde principalmente a problemas de acceso, uso de edificios como centros de evacuados y daños en infraestructura y servicios esenciales.

De acuerdo con el relevamiento realizado por el Ministerio de Educación, la mayoría de los establecimientos afectados no puede retomar la actividad presencial debido a caminos anegados o intransitables que impiden el traslado de estudiantes, docentes y personal auxiliar. A esta situación se suman escuelas que permanecen habilitadas como espacios de alojamiento para familias damnificadas.

También se registraron fallas en el suministro eléctrico y de agua potable, además de deterioro edilicio producto de la humedad acumulada. En varios casos se detectaron filtraciones, aulas inundadas, pozos sépticos colapsados y riesgos eléctricos que requieren tareas técnicas antes de garantizar condiciones seguras para el regreso a las aulas.

Las autoridades educativas trabajan en coordinación con áreas de infraestructura y municipios para avanzar con operativos de limpieza, desinfección y reparación. En paralelo, algunos establecimientos analizan sostener la continuidad pedagógica mediante modalidades virtuales hasta que se normalice la situación.

El informe oficial detalla además que en las escuelas que aún funcionan como centros de evacuación permanecen alojadas 502 personas, entre adultos y niños.

Según el cronograma previsto, parte de las instituciones podrían retomar las clases de manera progresiva entre el 18 y el 19 de marzo, en función de la mejora del clima y la restitución de servicios básicos. Desde la cartera educativa señalaron que el monitoreo es permanente con el objetivo de restablecer el dictado normal de clases en todo el territorio provincial.