La industria automotriz argentina cerró 2025 con un balance negativo en sus principales variables productivas. A lo largo del año, bajaron tanto la producción nacional como las exportaciones, mientras el mercado interno creció impulsado, casi exclusivamente, por el aumento de las importaciones.

Según el informe difundido por Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), las diez plantas automotrices del país fabricaron 490.876 vehículos durante el año, lo que representó una caída del 3,1% respecto de 2024, cuando se habían producido 506.571 unidades.

Fuerte retroceso de las exportaciones

El desempeño exportador fue aún más débil. En 2025 se enviaron al exterior 280.589 vehículos, una baja interanual del 10,8% frente a las 314.735 unidades exportadas en 2024.

Este retroceso se dio en un contexto en el que la producción local perdió peso frente a los autos importados, que ganaron participación tanto en el mercado interno como en la oferta de las propias terminales.

El contraste con un mercado en expansión

La preocupación del sector surge al comparar estos datos con la evolución de las ventas. Mientras la producción y las exportaciones retrocedieron, el mercado automotor argentino mostró una recuperación marcada.

Durante 2025 se patentaron 616.178 vehículos 0 km, frente a los 414.041 de 2024, lo que implicó una suba del 47,8% interanual. Este crecimiento, sin embargo, estuvo motorizado principalmente por unidades importadas.

Las ventas de las fábricas a la red de concesionarios —que incluyen autos nacionales e importados— alcanzaron 586.625 unidades, con un incremento del 42,6%.

Cambios productivos y modelos discontinuados

Desde Adefa explicaron que el desempeño industrial no acompañó la mejora comercial debido a reconversiones productivas y cambios en las líneas de fabricación.

“El dinamismo comercial no se sostuvo en lo industrial como habíamos previsto”, señaló Rodrigo Pérez Graziano, al analizar el cierre del año.

Durante 2025, varias terminales dejaron de fabricar modelos para adecuar sus plantas a nuevos proyectos. Entre los casos más relevantes se destacan la salida del Volkswagen Taos, la discontinuación de Renault Alaskan, Sandero, Stepway y Logan, y el fin de la producción local de la Nissan Frontier.

En la mayoría de los casos, los cambios estuvieron vinculados a la preparación para nuevos lanzamientos, como la próxima generación de la Volkswagen Amarok o una nueva pick-up compacta de Renault.

Un segundo semestre en baja

Los datos oficiales muestran que el impacto de estos cambios se concentró en la segunda mitad del año. Hasta junio, la producción acumulada crecía 33% frente al primer semestre de 2024, pero a partir de julio comenzó a registrar caídas interanuales.

La comparación, no obstante, se ve distorsionada por el contexto de 2024, cuando la devaluación de diciembre de 2023 provocó una fuerte contracción de la actividad industrial y comercial durante los primeros meses del gobierno de Javier Milei.

Brasil, con menor demanda

En materia de comercio exterior, Brasil volvió a ser el principal destino de los autos argentinos. Sin embargo, las exportaciones hacia ese mercado cayeron un 16% respecto del año anterior, reflejando una menor demanda regional.

Desde el sector remarcan que la pérdida de competitividad exportadora sigue siendo uno de los principales desafíos estructurales.

Presión impositiva y competitividad

“El gran desafío es mejorar la competitividad exportadora”, afirmó Pérez Graziano. En ese sentido, planteó la necesidad de reducir la carga impositiva que se incorpora al precio final de los vehículos exportados.

Según Adefa, Argentina compite con países que no trasladan impuestos a sus exportaciones automotrices, lo que genera una desventaja estructural para la producción local.

Un diciembre flojo para la industria

El último mes del año tampoco trajo alivio. En diciembre se fabricaron 26.468 vehículos, una baja del 30,4% interanual y del 30,3% respecto de noviembre.

Las exportaciones sumaron 19.908 unidades, con descensos del 36,3% mensual y del 25,3% interanual.

En contraposición, las entregas a concesionarios alcanzaron 51.355 vehículos, impulsadas por importaciones, con una suba del 45,7% mensual y del 3,8% interanual.