El “rulo” financiero permitió a las empresas comprar US$ 12.000 millones y el BCRA frenó la operatoria por la presión cambiaria
En apenas seis meses, las empresas lograron sortear el cepo cambiario mediante un mecanismo de arbitraje conocido como “rulo” financiero, que les permitió acceder a US$ 12.000 millones hasta que el Banco Central (BCRA) decidió frenar la operatoria a fines de septiembre.
La maniobra, basada en la diferencia entre el dólar oficial y las cotizaciones financieras, generó un fuerte incremento en la demanda de divisas y derivó en la intervención del organismo monetario ante la caída de reservas y el aumento de la presión cambiaria.
Cómo funcionaba el circuito del “rulo” financiero
El mecanismo consistía en comprar dólares al tipo de cambio oficial, venderlos en el mercado financiero —ya sea a través del MEP o del contado con liquidación (CCL)—, y luego utilizar los pesos obtenidos para volver a adquirir dólares oficiales. Aunque la brecha entre cotizaciones era reducida, la repetición constante de la operación generaba ganancias en moneda dura.
En la práctica, los inversores individuales eran quienes iniciaban el circuito, pero los principales beneficiados fueron las empresas, que podían adquirir divisas de forma indirecta en el mercado financiero, pese a las restricciones del cepo. “Las personas generaban oferta de dólares en el MEP, y las compañías los compraban para abastecerse de manera continua”, explicaron fuentes del mercado.
El BCRA detectó el desvío y cerró la operatoria
El BCRA, que había liberado el cepo para los ahorristas en abril, mantuvo las restricciones para las personas jurídicas, salvo para el giro de dividendos de utilidades generadas en 2025. Sin embargo, el “rulo” se transformó en una vía alternativa para el acceso al dólar oficial.
De acuerdo con estimaciones oficiales, en los seis meses de vigencia de este mecanismo las empresas canalizaron la mitad de los US$ 24.500 millones comprados desde abril. Ante ese volumen, la autoridad monetaria decidió prohibir la operatoria a fines de septiembre.
Según datos de Matías Rajnerman, jefe de macroeconomía del Banco Provincia, en septiembre de los US$ 6.600 millones comprados por personas, unos US$ 2.600 millones fueron destinados al rubro “otras inversiones”, interpretado como operaciones en el mercado financiero. En meses anteriores, esa proporción llegó a representar hasta el 60% del total, especialmente en junio.
De la oportunidad al riesgo cambiario
Durante la primera etapa, el Gobierno no consideró problemática la operatoria, ya que el dólar se mantenía dentro de la banda de flotación y la oferta de divisas provenía del propio sector privado. Sin embargo, la situación cambió cuando el tipo de cambio comenzó a bordear el techo de la banda, lo que obligó al Tesoro a intervenir con ventas directas y, posteriormente, al BCRA a utilizar reservas para contener la demanda.
“Cuando el rulo empezó a financiarse con dólares del Gobierno, se decidió cerrarlo de manera definitiva”, explicaron desde la autoridad monetaria.
Récord histórico en la dolarización de ahorros
El cierre del circuito coincidió con un nivel récord de compra de divisas. Según un informe de la consultora LCG, en septiembre la compra total de dólares alcanzó los US$ 6.577 millones, el nivel más alto desde la instauración del cepo cambiario. Le siguieron agosto de 2019, con US$ 5.946 millones, y julio de este año, con US$ 5.432 millones, cuando se desarmaron las LEFI.
El informe concluye que el “rulo” financiero, si bien aportó liquidez al mercado durante su vigencia, terminó generando una sobredemanda artificial de dólares oficiales que afectó el proceso de estabilización cambiaria.
