El Índice de Contratos de Locación (ICL), que regula los ajustes anuales en los contratos de alquiler en Argentina, experimentó una caída significativa al comenzar el 2025, ubicándose por debajo del 200% interanual por primera vez desde el histórico pico de julio, cuando los ajustes superaron el 265%. Con un valor de 190,69%, este indicador refleja una desaceleración considerable en comparación con el contexto inflacionario de mitad de año, lo que se presenta como una noticia agridulce para los inquilinos.

Para aquellos inquilinos que deban actualizar sus contratos de alquiler a partir de enero de 2025, la diferencia es notoria. Por ejemplo, un contrato con un alquiler mensual de $100.000 pasará a ser de $290.900, lo que aún representa una cifra considerable, pero muestra una desaceleración respecto al ajuste que se registró a mitad de 2024. A pesar de esta disminución, los valores de ajuste siguen siendo elevados para los inquilinos, reflejando un mercado inmobiliario que todavía lucha con las secuelas de la inflación.

Alejandro Braña, experto en Real Estate, destacó que la caída continua del ICL desde septiembre, que comenzó con un 5% mensual y alcanzó un descenso de 18,47% en diciembre, es el resultado de una combinación de factores. El más significativo ha sido la reforma normativa impulsada por el gobierno de Javier Milei, que derogó la Ley de Alquileres y permitió un mayor grado de flexibilidad en los ajustes, generando incertidumbre en los inquilinos que optaron por otros mecanismos, como el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Inflación y salarios: factores clave del ajuste

El comportamiento del ICL en los últimos meses refleja la disminución en la velocidad de la inflación y el rezago de los aumentos salariales. Federico González Rouco, economista especializado en el mercado inmobiliario, explicó que el descenso de los índices interanuales está vinculado a la moderación en la inflación y al impacto de los aumentos salariales previos, que ahora pierden influencia. Según González Rouco, si la desaceleración de la inflación continúa, es probable que los ajustes sigan disminuyendo, lo que podría generar un entorno más estable y predecible tanto para inquilinos como para propietarios.

Un mercado más flexible y negociaciones entre partes

El ajuste de los alquileres también se verá influenciado por la mayor flexibilidad en las negociaciones entre inquilinos y propietarios. La derogación de la ley anterior y la implementación del DNU 70/23 han abierto la puerta a acuerdos más personalizados, lo que permite ajustar las condiciones a las necesidades de ambas partes. Si bien los aumentos continúan siendo una carga significativa para los inquilinos, las negociaciones más flexibles podrían facilitar un mercado con mayor previsibilidad, permitiendo una adaptación gradual a los nuevos valores.