Denunció a su acosador 23 veces y la Justicia no le da respuestas: «Por favor, no me dejes sola»
Florencia es profesora de inglés y desde enero de 2021, denuncia que es acosada contínuamente por una persona que fue su alumno en una única clase virtual. Desde entonces, sostiene que recibe amenazas y que el presunto acosador la visita en su domicilio.
Durante la entrevista, Florencia contó cuándo comenzó su suplicio con el acusado: «El primer contacto que tuve con el denunciado fue el 18 de febrero de 2021. Y la denuncia, aproximadamente el 26 de febrero». Al consultarle por qué realizó la primera denuncia, nos explicó: «Porque luego del primer y único meet (Google Meet) que tuvimos, comenzó a venir a mi domicilio con diferentes excusas: entregarme un libro, pagar y demás. Pero bueno, yo no le había dado mis datos. O sea que lo único que él tenía era mi teléfono. Suponemos que lo rastreó y vino a mi domicilio, me pedía el piso y quería subir».
La causa llegó a la Fiscalía II, Violencia Familiar y de Género, presidida por el Dr. Gerardo Salas. Una de las primeras medidas adoptadas, fue una consigna policial (diferente de la custodia, ya que consta de un rondín periódico realizado por una patrulla). «Luego el fiscal me sugirió que portara un arma de fuego, porque claramente no era suficiente, pero era lo que él podía aportar». Florencia relata además que también dictaminaron una orden de restricción para el acusado, y luego procedieron a archivar la causa.
Situación actual
«En realidad, acá, en este momento, no se trata de este sujeto. El sujeto fue sobreseído por el fiscal Zapata y el juez Babot. La cuestión es que la situación en sí nunca cambió y yo sigo recibiendo el mismo tipo de mensajes. Tuve que descartar cuatro celulares porque me los hackeaban. Mis cuentas. O sea, no tengo absolutamente ningún tipo de privacidad porque está todo hackeado. Sigo recibiendo el mismo tipo de mensajes, las mismas amenazas de muerte, amenazas simbólicas, amenazas directas», se lamentó.
Ante la pregunta sobre el estado mental del presunto acosador, la víctima prefiere no referirse al asunto: «Realmente es un tema del que prefiero no hablar. Hay información contradictoria en el expediente y la junta médica; pero bueno, es una sentencia que quedó firme».
Sin embargo, el hostigamiento no cesa. «El viernes recibo una nueva amenaza simbólica, del mismo estilo de siempre, con un dibujo de una flor marchita. En la cual reiteradas veces se me puso abajo el mensaje directamente «Death Flower», que significa flor fallecida o flor muerta. En alusión a mi nombre«.
La profesora de inglés relata que, a su consideración, la investigación archivada no tomó en cuenta en los peritajes. «Viene desde el año pasado, son mails oficiales que ha mandado Microsoft, que ha mandado Facebook, que ha mandado Uber con un huso horario internacional con IP, con compañía de teléfono, cosas que llevarían directamente al autor de esto. No estoy culpando al primer acusado. Estoy diciendo que sea quien sea el autor, esto nos llevaría directamente a él. Y no está peritado esto. Entonces ¿Por qué la fiscalía archiva la causa, cierra la investigación y no me da ninguna respuesta?«.
Una vida con un acosador permanente
Las comparaciones con el caso de Paola Tacacho, la profesora de inglés que denunció a su acosador 14 veces, y terminó asesinada; saltan a la vista. «Lamentablemente no quiero compararme, no quiero que se entienda así. Es una medida que toma la justicia que yo la pedí, y yo supliqué por esa medida, porque no me dieron espontáneamente a la custodia. También es difícil, yo no tengo una vida privada plena porque estoy todo el tiempo acompañada. No me estoy quejando, pero me refiero, esto no es la vida de una persona normal. No es una vida normal tener custodia todo el tiempo».
La joven profesora realizó un nuevo pedido de justicia: «Lo que corresponde es que se dé con el autor, que se tomen las medidas que haya que tomar. Y responsabilizo al 100% al Fiscal Salas, al fiscal Sale que se inhibió, y al fiscal Salas que archivó. Al fiscal Zapata, que intentó inhibirse antes de tomar la investigación, que intentó inhibirse cuando yo por Instagram, le escribí un mensaje el día que destituyeron al juez Pisa y puse: «Por favor, no me dejes sola». Que me acompañe, que investigue. Él intento inhibirse porque se ofendió«.
¿Justicia? ¿Sin perspectiva de género?
Según el testimonio de la víctima, el femicida de Paola Tacacho y el primer acusado, mantenían una relación interpersonal: «Si es cierto, el primer acusado y el femicida, tenían una relación personal. Eso no me incumbe. Es su vida privada».
Florencia explica que ninguna de las investigaciones contaba con una mirada de perspectiva de género: «A lo que voy es a estos tres fiscales. Ninguno, ninguno de los tres, ha tenido perspectiva de género. Han intentado cerrar la investigación, inhibirse ¿Por qué no quieren investigar? ¿Por qué no me quieren dar una respuesta? Yo necesito. Es su deber, es su trabajo. Es responsabilidad del Estado argentino. Es responsabilidad de ellos: del Ministerio Público Fiscal, del Poder Judicial, aplicar la perspectiva de género. Investigar, darme una respuesta, decir quién es la persona que está mandando estos mensajes, amenazas, monitoreando. No pueden cerrar la investigación cuando cuatro días antes yo sigo recibiendo amenazas de muerte, esto nunca cesó».
Al finalizar el relato, Florencia no pudo contener la lágrimas por la difícil situación de acoso que está viviendo: «No ha habido un mes en el que ellos puedan demostrar que yo no recibí una amenaza. Entonces ¿Por qué? Perdón, pero ¿Por qué cierran la investigación y me dejan sola? Si a mí algo me sucede, es responsabilidad de todas las personas que están involucradas en esta investigación«.
