A partir del 28 de febrero, los comercios en Argentina podrán aceptar pagos en dólares mediante tarjetas de débito, un avance impulsado por el gobierno de Javier Milei como parte de su política de competencia de monedas. Sin embargo, esta medida también genera cambios en materia tributaria, particularmente en la conversión de las operaciones realizadas en divisa extranjera a pesos para el pago de impuestos.

En el país, los impuestos derivados de operaciones pactadas, facturadas y canceladas en dólares deben liquidarse en pesos. Esto implica aplicar un tipo de cambio oficial que facilite la conversión. Según lo dispuesto por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a través de la Resolución General 5616/2024, las transacciones en dólares deben tomar como referencia la cotización vendedora del Banco de la Nación Argentina (BNA) correspondiente al día hábil cambiario anterior a la emisión de la factura. Este viernes, dicha cotización era de $1.063 por dólar.

Impacto del tipo de cambio en la tributación

El tributarista Sebastián Domínguez explicó que este tipo de cambio será determinante para calcular los impuestos que se pagan en pesos por las operaciones realizadas en moneda extranjera. “Si un restaurante emite una factura en dólares y cobra esa misma moneda, ya sea en efectivo o mediante tarjeta de débito, deberá usar esta cotización para la emisión del comprobante. En el caso de las facturas electrónicas, el sistema asignará automáticamente el tipo de cambio. Mientras que en operaciones manuales, el valor se consignará explícitamente”, señaló.

Casos de aplicación

Es importante destacar que esta normativa no aplica cuando la factura es emitida en pesos y el cobro se realiza en dólares. ARCA publica diariamente en su micrositio “Factura Electrónica” las monedas que registran cotización en el BNA. En los casos donde no haya cotización oficial, el emisor de la factura deberá informar el tipo de cambio utilizado.

La implementación de pagos en dólares será opcional para los comercios, aunque las instituciones financieras estarán obligadas a adaptar sus sistemas para permitir esta modalidad. Según el Gobierno, esta medida busca reactivar sectores clave del consumo, facilitando el uso de dólares ingresados mediante el blanqueo en operaciones locales.