La creencia generalizada sobre los beneficios de la vitamina D para la salud ósea en adultos mayores se encuentra bajo escrutinio. El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos, un influyente panel de expertos, ha publicado un nuevo borrador de recomendaciones que desaconseja el uso rutinario de suplementos de vitamina D, con o sin calcio, en personas mayores de 60 años para prevenir caídas o fracturas óseas. Estas conclusiones desafían la percepción popular y las tendencias actuales de suplementación en la salud.

La vitamina D, considerada una hormona, es esencial para mantener el metabolismo del fósforo y el calcio, elementos clave para la salud ósea. A menudo, los suplementos de vitamina D incluyen calcio, dada su importancia conjunta en la prevención de enfermedades como la osteoporosis. Sin embargo, la evidencia científica reciente ha puesto en duda la eficacia de esta combinación en adultos mayores saludables.

Un estudio publicado en 2022 en el New England Journal of Medicine, que incluyó a más de 25.000 adultos, no encontró una reducción significativa en el riesgo de fracturas en quienes consumieron 2.000 UI de vitamina D3 al día durante cinco años. Esta investigación, junto con otras revisiones exhaustivas, fue determinante para actualizar las recomendaciones.

Actualización de las recomendaciones

En 2018, el mismo panel desaconsejó el uso diario de pequeñas dosis de vitamina D y calcio para prevenir fracturas en mujeres posmenopáusicas. Ahora, esta recomendación se amplía a los hombres mayores de 60 años y elimina las referencias a dosis específicas. El Dr. Goutham Rao, miembro del grupo de trabajo, subrayó que, aunque la vitamina D y el calcio siguen siendo esenciales para la salud, no hay evidencia de que su suplementación rutinaria en adultos mayores saludables reduzca significativamente el riesgo de caídas o fracturas.

Quiénes podrían beneficiarse de los suplementos

A pesar de estas conclusiones, ciertos grupos poblacionales continúan necesitando suplementos de vitamina D y calcio. Entre ellos se incluyen:

  • Personas con deficiencia severa de vitamina D.
  • Aquellos con masa ósea baja o osteoporosis.
  • Individuos con condiciones médicas que dificulten la absorción de nutrientes.

La Dra. Andrea Wong, del Council for Responsible Nutrition, destaca que adultos mayores con dietas restringidas, exposición limitada al sol o tonos de piel más oscuros tienen mayor riesgo de deficiencia de vitamina D. Para estos grupos, la suplementación sigue siendo crucial.

Alternativas para evitar fracturas

Más allá de los suplementos, existen otras estrategias efectivas para prevenir fracturas en adultos mayores:

  • Ejercicio regular: prácticas como yoga, pilates, tai chi o entrenamiento de fuerza contribuyen a mejorar el equilibrio, la fuerza muscular y la coordinación, reduciendo el riesgo de caídas.
  • Detección temprana de osteoporosis: especialmente en mujeres mayores de 65 años, para tratar y prevenir fracturas con intervenciones adecuadas.
  • Pruebas de visión y audición: detectar y corregir problemas sensoriales puede disminuir significativamente los accidentes en el hogar y otros entornos.
  • Uso de dispositivos asistenciales: bastones o andadores ofrecen mayor estabilidad y confianza al caminar.