Consultoras anticipan que la inflación de febrero se mantendría por encima del 2% y podría superar a la de enero
Las estimaciones privadas sobre la inflación de febrero indican que los precios siguieron en alza, especialmente en el rubro alimentos, con la carne como el principal factor de presión inflacionaria. Según los datos relevados por diversas consultoras, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC se ubicaría en un rango de entre 1,9% y 2,7%, dependiendo de la metodología y la zona analizada.
El informe de C&T Asesores Económicos, que midió la inflación en el Gran Buenos Aires, señaló un incremento de 1,9% mensual, el menor desde julio de 2020. No obstante, dentro del rubro alimentos y bebidas, el aumento fue del 3,3%, el mayor desde mediados del año pasado, con la carne y las frutas como los productos con mayor impacto.
Por otro lado, las consultoras Analytica (2,4%), Equilibra (2,5%), EcoGo (2,7%) y Libertad y Progreso (2,3%) coincidieron en que la inflación se mantuvo por encima del 2%, con variaciones según la ponderación de los rubros.
Factores que impulsaron la inflación
Además del impacto de la carne, otros factores incidieron en la evolución de los precios:
- Ajustes en el tipo de cambio oficial: el Gobierno redujo el ritmo de devaluación mensual del dólar de 2% a 1%, lo que ayudó a moderar los aumentos en bienes transables.
- Reajuste en servicios públicos y transporte: en la Ciudad de Buenos Aires, la actualización de tarifas en colectivos y expensas presionó sobre los costos de vida.
- Efecto estacional en educación: el inicio del ciclo lectivo generó aumentos en útiles escolares y matrículas.
Según un informe del Banco Provincia, el rubro Carnes y Verduras tuvo una suba del 2,5%, impulsada por la baja de retenciones a las exportaciones, que elevó el precio de referencia interno de la carne. Además, en regiones como el Noroeste y el Noreste, la carne representa hasta el 13% de la canasta del IPC, por lo que el impacto fue aún mayor.
Estrategia del Gobierno para frenar la inflación
El Poder Ejecutivo mantiene su política de atraso cambiario como herramienta de desinflación. La estrategia, basada en un crawling peg más lento, restricciones en la emisión de pesos y control de la brecha cambiaria, busca contener la presión sobre los precios de los bienes, que representan el 65% de la canasta del IPC.
Según el economista Lautaro Moschet, de Libertad y Progreso, el impacto de la suba de la carne debería disminuir en marzo, lo que podría ayudar a contener el avance de la inflación. No obstante, advirtió que el tercer mes del año suele tener un componente estacional fuerte, lo que podría generar una variación similar a la de febrero.
