La enfermera Brenda Agüero fue condenada a prisión perpetua por los homicidios cometidos en el Hospital Neonatal de Córdoba entre marzo y junio de 2022. El veredicto se dictó este miércoles por mayoría, luego de una extensa jornada de deliberación a cargo de un jurado mixto conformado por ocho ciudadanos y dos jueces.

Agüero fue hallada culpable de asesinar a cinco recién nacidos e intentar matar a otros ocho en una serie de episodios que carecen de antecedentes en la historia penal argentina. La lectura del fallo estuvo a cargo de la secretaria de la Cámara en lo Criminal y Correccional de 7ª Nominación, tras una emotiva introducción de la jueza Patricia Soria.

La sentencia, dictada tras más de 10 horas de debate final, fue la única posible según lo establecido en el Código Penal. Los fundamentos se conocerán luego de la feria judicial de invierno.

Durante el juicio se analizaron trece casos. En varios de ellos se encontraron indicios de inyecciones en zonas no habituales, así como niveles letales de potasio e insulina que solo podían explicarse por una intervención externa. Dos de las víctimas fatales tuvieron autopsia, lo que permitió confirmar el patrón de los ataques.

Un móvil inquietante y una cadena de omisiones

De acuerdo a la acusación fiscal, Agüero habría actuado con la intención de sobresalir entre sus colegas. Buscaba ser ascendida del área de Obstetricia a Neonatología, por lo que atentaba contra los recién nacidos para detectar sus síntomas y obtener reconocimiento.

Pese a no estar autorizada a manipular bebés, Agüero tenía acceso directo a las madres y a los neonatos. Muchas veces quedaba a solas con ellos, mientras el resto del personal se ocupaba de otras tareas. Las pruebas demostraron que fue la única presente en todos los episodios.

Junto a la enfermera, también fueron juzgados varios funcionarios del sistema de salud cordobés. Entre ellos, el exministro Diego Cardozo y autoridades del Hospital Materno Neonatal, como Liliana Asís, Claudia Ringelheim y Pablo Carvajal.

El tribunal absolvió a Cardozo, Gauto, Ariza, Luján y Ringelheim. El resto de los implicados fue condenado. Para el Ministerio Público Fiscal, las autoridades incurrieron en conductas encubridoras que favorecieron la continuidad de los hechos, pese a tener conocimiento de las sospechas sobre Agüero.

El día que estalló todo y las claves del juicio

El 6 de junio de 2022 marcó un punto de quiebre. Cuatro bebés se descompensaron en pocas horas. Según los médicos, jamás habían visto algo similar. Las muertes de Melody Luz Molina y Angeline Rojas, cuyas autopsias revelaron anomalías compatibles con los otros casos, resultaron decisivas.

Ese día se otorgaron licencias masivas, incluida la de Agüero. Sin embargo, la investigación recién comenzó cuando el ingeniero Francisco Luperi, esposo de una médica de guardia, denunció los hechos en la Justicia, un mes después del último fallecimiento.

Según el fiscal Raúl Garzón, Agüero accedía a potasio e insulina desde los carros de paro del hospital, cuya gestión carecía de control de stock. Luego inyectaba de forma aleatoria a los bebés en zonas del cuerpo que no correspondían a ningún procedimiento clínico.

La acusación la ubicó como única responsable directa de los crímenes, pero también amplió la responsabilidad hasta el exministro Cardozo por omisiones sistemáticas. El fallo de este miércoles cierra uno de los juicios más estremecedores de los últimos años, aunque el impacto social y judicial de lo ocurrido aún está lejos de terminar.