A través de una notificación, la empresa de medicina prepaga, Swiss Medical, informó a sus afiliados que retrotraerá sus aumentos. De acuerdo a la carta enviada, la cuota correspondiente al mes de mayo será un 22,22% menor a la notificada el día 27 de marzo. Esto representa un 11% menos respecto a la factura del mes de abril. Una baja similar realizará OSDE, la prepaga más grande del país. El cambio se debe a la intervención que llevó adelante la Secretaría de Comercio ante subas aceleradas en los costos. Los incrementos en el rubro tuvieron fuertes críticas del ministro de Economía, Luis Caputo, ya que iban muy por encima de la inflación. Esto fue visto como una marcha atrás sobre el plan de liberación total de precios propuesta por el Gobierno.

“Es muy importante para nosotros transmitirle que los incrementos realizados en estos meses son el resultado de reducir, en parte, el gran desfasaje generado entre el aumento de nuestra estructura de costos y las cuotas autorizadas por la autoridad competente hasta diciembre de 2023. Este desfasaje se acentuó de forma exponencial en el último trimestre del 2023, en el que terminó por generarse una diferencia acumulada del 62,6% entre la inflación y las cuotas de medicina prepaga”, sostiene el texto de la prepaga.

 A través de un cuadro la empresa mostró números oficiales argumentando, “que los aumentos de las cuotas del sector de la medicina prepaga entre enero de 2020 y diciembre de 2023 fueron significativamente inferiores a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) nivel general elaborado por el Indec, al incremento en el precio de los medicamentos y a la variación del dólar oficial”. Según el gráfico, entre enero de 2020 y diciembre de 2023, los medicamentos e insumos médicos aumentaron 1.361% contra un 667% de las prepagas. Además, se muestran otros dos datos como referencia: el dólar oficial, con un incremento del 1.245%, y el nivel general de precios, que escaló 1.147%.

«Guerra a la clase media»

A mediados de mes, Caputo afirmó que las prepagas le habían declarado la guerra a la clase media. En consecuencia ordenó que el 75% de las empresas bajen el precio de sus cuotas, haciendo el cálculo en base a la inflación. Con esta posición, el Gobierno inició medidas en la justicia a través de la Superintendencia de Servicios de Salud. Allí se inició una investigación contra 23 empresas por presunta cartelización. Tras una cautelar, las empresas comenzaron a replantear sus esquemas de precios con descuentos, según les ordenó el Gobierno. Fuentes oficiales, justificaron la medida. En ese sentido, señalaron que el Gobierno no va en contra del libre comercio, sino a favor de una libre competencia en el sector.