El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, advirtió este martes que el huracán Milton podría traer consecuencias devastadoras en el estado de Florida. El mandatario estadounidense sostuvo que el fenómeno climático podría tocar tierra el día de hoy en la bahía de Tampa. En este contexto, la Casa Blanca pidió la evacuación urgente en Florida. El Gobierno de los Estados Unidos señaló que el ciclón podría ser el peor reportado en un siglo, generando un peligro de «muerte» para las personas que se encuentran en la trayectoria de la tormenta.

«Podría ser el peor huracán que azote Florida en más de un siglo y, Dios mediante, no lo será, pero eso parece ahora mismo», declaró Biden durante una ruda de prensa en la Casa Blanca. También sostuvo que Milton, como fue bautizado el huracán, podría tocar tierra la noche de hoy. «Insto a todos los que se encuentren en la trayectoria del huracán Milton, a que escuchen a las autoridades locales y sigan las medidas de seguridad. Si están bajo órdenes de evacuación, deben evacuar ahora mismo. Deberían haber evacuado ya. Es una cuestión de vida o muerte, y no es una exageración», aseguró.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos advirtió en su boletín de las 11:00 hora local (15:00 GMT) que «hoy es el último día para que los residentes de Florida se preparen» en sus hogares o evacúen las zonas señaladas, si así lo indican las autoridades locales.

Huracán Milton

El huracán alcanzó la categoría 5 en el Golfo de México, la mayor en la escala Saffir-Simpson. Posteriormente descendió a la categoría 4 y se espera que su centro toque tierra el miércoles por la noche cerca de la bahía de Tampa, en el condado de Hillsborough (costa oeste de Florida) con un aumento de tamaño y efectos catastróficos. En las últimas 24 horas, el área de la tormenta con vientos de fuerza de tormenta tropical se expandió de unos 130 km a 225 km desde su centro. No obstante, especialistas sostienen que, hacia la noche, el huracán podría bajar a categoría 3, siendo igualmente una de las tormentas más destructivas de la que se tenga registro, con vientos cubriendo todo el ancho de la península de Florida.