El Gobierno nacional avanzó con una nueva licitación de sistemas de almacenamiento de energía para reforzar la red eléctrica en distintas regiones del país. La iniciativa forma parte del programa ALMA-SADI y busca incorporar baterías de gran escala para responder ante emergencias, cubrir picos de demanda y reducir el riesgo de cortes. El esquema apunta especialmente a mejorar la confiabilidad del servicio durante los meses de mayor consumo.

El ministro de Economía, Luis Caputo, informó que la licitación recibió 235 proyectos por un total de 8.335 MW. La cifra supera por más de diez veces la potencia prevista originalmente, que era de 700 MW. Según el funcionario, las propuestas cubrieron todas las regiones habilitadas para participar del proceso.

Interés de empresas nacionales e internacionales

Desde el Gobierno destacaron que se presentaron ofertas de 37 empresas nacionales e internacionales. Entre las compañías mencionadas aparecen MSU Green Energy, Pampa Energía, Genneia, Central Puerto, YPF, Coral, Aluar, AES, 360 Energy Solar, Capex y Unitec Bio. Para la Secretaría de Energía, el resultado muestra interés privado por invertir en infraestructura eléctrica en la Argentina.

La Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) será la encargada de evaluar las ofertas. El cronograma prevé que los resultados técnicos se publiquen el 16 de junio, antes de la apertura de las ofertas económicas, prevista para el 24 del mismo mes. La adjudicación se realizaría durante los primeros días de julio.

En esta primera etapa, la inversión estimada rondaría los USD 700 millones, en línea con el objetivo de incorporar 700 MW de capacidad de almacenamiento. Las baterías permitirán acumular energía y liberarla cuando el sistema lo necesite. Esa capacidad resulta clave para sostener la red durante picos de consumo o fallas puntuales.

El antecedente del AMBA

La licitación toma como antecedente el programa ALMA-GBA, que apuntó a incorporar almacenamiento energético en nodos críticos del Área Metropolitana de Buenos Aires. En ese proceso, el Gobierno adjudicó 713 MW de capacidad, por encima del objetivo inicial, con una inversión estimada superior a USD 540 millones. Actualmente se desarrollan las obras necesarias para su puesta en marcha.

El nuevo programa extiende ese esquema al Sistema Argentino de Interconexión. La intención oficial es que las baterías mejoren la respuesta del sistema eléctrico en zonas donde la red necesita mayor respaldo. Según el comunicado oficial, la medida forma parte de un plan iniciado en 2024 para aliviar el sistema, reducir interrupciones y modernizar la infraestructura.

Caputo sostuvo que estas iniciativas buscan mejorar la confiabilidad de la red y dar respuesta a los picos de consumo, especialmente durante el verano. El Gobierno atribuye los problemas del sistema eléctrico a dos décadas de inversiones insuficientes frente al crecimiento de la demanda. Con las licitaciones de almacenamiento, la Casa Rosada apuesta a sumar capacidad rápida sin depender exclusivamente de obras tradicionales de generación o transporte.

Para qué sirven las baterías de gran escala

Los sistemas de almacenamiento permiten guardar energía en momentos de menor demanda y entregarla cuando el consumo aumenta. También pueden responder en pocos segundos ante fallas, sobrecargas o caídas de tensión. Por eso se utilizan cada vez más como respaldo para redes eléctricas con alta exigencia operativa.

En el caso argentino, el objetivo inmediato es evitar interrupciones durante los períodos de mayor presión sobre el sistema. Las baterías no reemplazan a las obras estructurales, pero pueden dar margen de maniobra ante emergencias o congestiones de la red. Su instalación en distintos puntos del país permitirá reforzar zonas sensibles y mejorar la calidad del suministro.