El teatro tucumano es uno de los pilares fundamentales de la cultura en nuestra provincia. Junto con el cine y la música, constituyen la identidad social de nuestra comunidadDesde el imponente Teatro San Martín, el Mercedes Sosa, el Virla, hasta el Círculo de la Prensa. Desde Les Luthiers hasta Venecia en un bar con función de los viernes. El arte impregna todas las capas de nuestra sociedad. Y es en ese semillero de obras y estrellas, donde nace el teatro independiente, con obras tan disruptivas como reflexivas. En este caso, tenemos a una de las revelaciones de los últimos tiempos: «Arsénico».

«La comedia de humor negro gira en torno a una familia que con el tiempo ha degenerado en un grupo de maníacos homicidas dementes. Solo ‘Mortimer’ parece una persona que encaja en el parámetro de la normalidad. Es un crítico de teatro que se enfrenta, tanto a las locuras de su familia homicida como a las investigaciones de la policía local». Así se presenta en la cartelera esta dramaturgia que promete un humor ácido dentro de su propia comedia negra. Lara Morales, Natu Schony, Niki Salas Oroño, Pablo López Sardi, Cande Pagniez, Francisco Quiroga, Valentina Arroyo, Flor Melano, Gerónimo Mohedano y Agustina Sosa Cardozo completan el elenco. Y cuentan con la dirección Emanuel Rodríguez y Vivi Perea.

En una entrevista en exclusiva con VOVE Tucumán, varios artistas del elenco brindaron sus palabras y reflexiones sobre esta obra. Francisco Quiroga fue el primero en expresarse: «La Sala Ross es un lugar donde el publicó nos acompañó y nos sentíamos cómodos y seguro. El paso hacia el Teatro Virla es algo que uno siempre anhela. Cuando terminábamos alguna de las muestras a fin de año siempre estaba esa ilusión. Particularmente, yo también lo vivo como un proceso».

Respecto al paso al icónico teatro, Quiroga detalló: «Siempre confío en la mirada del director. En este caso, la propuesta vino de Emanuel Rodríguez junto a Vivi Perea, quienes nos sentaron a fines de enero para proponernos esto: ‘Chicos, repetimos la obra, pero ahora en el Virla. Tiene las condiciones y la aceptación del público’. El tremendo acompañamiento de la Sala Ross nos sorprendió mucho y nos motivó para dar el siguiente paso».

Emociones encontradas

«La oportunidad de acercar una obra así a la comunidad, yo la veo desde el lado de que me gusta llevar una comedia donde, al que yo invite, al que me vaya a ver, le pueda sacar una sonrisa. Que participe de la obra, se entretenga con las escenas, con los misterios que plantea, y creo que esta comedia tiene todos esos condimentos porque tiene muchísimo dinamismo», agrega Quiroga. Sus compañeros de elenco no dudaron en sumarse para responder.

«¡Estamos disfrutando mucho del proceso y cada ensayo! Puliendo todos los detalles para que el público lo disfrute al máximo«, expresó Valentina Arroyo. «No sabría decir bien sobre la aceptación de la comedia negra en general, pero nuestra obra cuenta con un humor ácido. Un poco más moderado del que se espera cuando decimos que es ‘humor negro’ ¡Lo van a disfrutar!».

«Estamos muy emocionados. Al llegar al teatro para ensayar pensamos: ‘¡Wou, que imponente!’. Significa mucho esta gran oportunidad de poder compartir con más personas esto que tanto nos gusta hacer», agregó la joven.

«Es un gran desafío. Salir de un lugar al que estás acostumbrado, como sala Ross, para ir a un lugar mucho más grande y con otro espacio en el escenario, es algo emocionante que me llena de ansiedad y nervios», expresó Natu Schony.

«Es un desafío enorme para nosotros», opina Pablo López Sardi. «De una sala de 50 personas pasamos a una de 300. El Virla tiene el formato de un anfiteatro, así que cuenta con un hemiciclo. Entonces, hay que considerar que hay público a los costados. Hay que proyectar más la voz, tener en cuenta especialmente los movimientos y hacer partícipe al público en todo momento. Estamos felices de esta oportunidad y de llegar a uno de los teatros más importantes de la provincia».

Comedia negra y humor ácido en el mundo teatral

La comedia negra es un género artístico en sí mismo. Impulsado a lo largo de la historia en la literatura y el teatro, llegando en el siglo pasado a la televisión y el cine. Se basa, principalmente, en el uso de temas tabú, como la muerte y las desgracias, desde el humor. Especialmente, un humor ácido que busca la risa. Los personajes de la comedia negra se burlan de las normas y las reglas sociales a través de sus acciones, las cuales están justificadas por sus filosofías de vida que, por lo general, son contrarias a la moral establecida. Es por esta razón, que utiliza a sus propios personajes como figuras retóricas en sí mismas.

«Siempre hay que tener humor en la vida y reírse de las cosas, Porque si uno se pone a analizar o enojarse no tiene sentido al final. Pero de gustos no hay nada escrito. Así que hay gente a la que le puede gustar, como a gente que no», expresa Schony.

Arsénico hace uso del misterio para llevar un hilo conductor atrapante para el espectador, sobre un misterio que no puede revelarse. Esto pica en la curiosidad y la audiencia se sumerge en las escenas, mientras divaga en las posibilidades, alcanzados por la corriente de la picardía y la suspicacia de cada diálogo. «Nos pasa que muchos espectadores se quedan al final de la obra y nos comentan cómo pensaban ellos que podría haber terminado», comenta Quiroga.

«Considero, personalmente, que el humor negro se devaluó bastante en los últimos tiempos», aporta López Sardi. «Y eso es lo que tratamos de cambiar. Se busca no caer en el chiste fácil, sino de llegar a la picardía, a algo más creativo y con contenido».

Cómo adquirir las entradas

Los interesados pueden conseguir las entradas a un precio de $5.000 por persona. Pueden adquirirse en el sitio web del Grupo Ross. También se encuentran disponibles los canales de atención del Centro Cultural Eugenio Flavio Virla, para despejar las dudas. Además, se puede consultar en las redes de @TeatroSalaRoss, tanto en Facebook como Instagram.