Octubre ha llegado y con él el mes rosa de la sensibilización en la Lucha contra el Cáncer de mama. Es el segundo año en pandemia, pero esto no detiene a las mujeres guerreras en una batalla que no permite tregua. En esta nota te presentamos un testimonio de vida que hoy es ejemplo de lucha para las mujeres tucumanas.

Ana Fontdevila es trabajadora social, estaba recién casada y centrada en la construcción de su casa, no tenia antecedentes familiares, a los 27 años pensaba en la planificación familiar, y haciendo controles de rutina, le diagnosticaron cáncer de mama. «Fue un 31 agosto del 2018 cuando en un control de rutina (eco mamaria) me dicen que había algo extraño y tenían que hacerme una punción. A los 15 días la biopsia dio como resultado ‘carcinoma invasor'», cuenta Ana.

«Mis ojos hinchados, mi cara desorbitada…el doctor me confirmó ‘Tenes cáncer de mama’, cuenta Fontdevila a la redacción de VOVE. En aquel momento trabajaba en el Hospital del Este, hoy es una gran impulsora de la lucha por la prevención del cáncer que afecta a gran parte de la población femenina.

Ana tenía el sueño de ser mamá, pero debía priorizar su vida. Un tumor se adueñó de sus proyectos. Estaba en los inicios de su emprendimiento «Home Plus«. Su agenda en excel quedó en pausa, comenzó a vivir el día a día. «No fue fácil frenar mi vida, mis proyectos y mis sueños. Dejar mi día a día para empezar una vida llena de estudios, médicos, inyecciones, vacunas, quimios y quirófanos. Pero hoy estoy aquí gracias a haber podido pasar todo eso. Gracias a este cuerpo lleno de cicatrices que dio batalla, que a veces sintió que no podía más, pero sacó fuerzas de donde no sabía para seguir. Hoy podría ser un número estadístico más de muerte por cáncer de mama. Pero por suerte soy una cifra más de la que tiene cura. Si, el cáncer tiene cura si es detectado a tiempo. Por supuesto, cada paciente es distinto y cada cáncer es una batalla diferente», destacó Ana.