Convertir un proyecto en realidad no es tarea fácil, pero sí es cuestión de proponérselo. Tener una meta, una afición o un pasatiempo es un complemento válido para la cotidianidad, pero para muchos es la verdadera pasión que los moviliza. Desde VOVE dialogamos con un emprendimiento tucumano innovador para el paladar.

Brenda Aguilar es C.P.N y Pablo Torres es arquitecto, se conocieron en su lugar de trabajo hace un par de años atrás y conviven juntos. Ellos son los creadores de Oh Lala Fondue, un emprendimiento que nació por amor al queso y se gestó en pandemia. «En casa le ponemos queso a todo, somos fanáticos. Probamos el fondue y nos encantó. Pero nos faltaba un caquelon, que es la olla para mantenerlo caliente y pensamos en que quizás era por eso que no era habitual el consumo. Se nos ocurrió hacerlo en una hogaza y ofrecer un servicio completo, para que quien lo consuma tenga todo en casa», cuenta la pareja tucumana.

Pablo y Brendan cuentan: «No es solo el queso fundido, el vino y los condimentos lo que le dan un sabor único. Nos gusta que incluya todo, para que la gente lo pueda hacer en casa sin excusas». Y agregan: «La hogaza de pan de masa madre es un pan bastante gentil, de mejor digestión y lo beneficioso de que este haga de caquelon, es que no tiene desperdicio y se aprovecha absolutamente todo. Hoy tenemos cinco variedades de quesos para ofrecer. Agradecemos a los clientes fieles de cada semana o a los que nos tienen presente en encuentro con familia», culminó para la nota la pareja que está próxima a casarse.