VIH en América Latina: especialistas alertan por el acceso a la prevención y al tratamiento
El número de nuevas infecciones por VIH en América Latina creció 9% entre 2010 y 2023, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La tendencia aparece luego del Día Mundial del Sida y expone la necesidad de reforzar políticas de prevención, diagnóstico y atención en toda la región.
De acuerdo con la OPS, la epidemia afecta de manera desproporcionada a poblaciones clave: hombres que tienen sexo con hombres, mujeres trans y trabajadoras sexuales, grupos donde persisten barreras de acceso a controles y a métodos de prevención.
La importancia del diagnóstico temprano
Especialistas remarcan que los chequeos periódicos de ITS deben formar parte de la rutina médica, incluso sin síntomas, y ser inmediatos ante prácticas de riesgo como compartir jeringas o mantener relaciones sexuales sin preservativo. Subrayan, además, la necesidad de garantizar el suministro de preservativos y el acceso sostenido a tratamientos antirretrovirales.
El VIH debilita el sistema inmunitario y aumenta la vulnerabilidad a infecciones y ciertos tipos de cáncer. La progresión sin tratamiento puede conducir al Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), cuya aparición varía entre dos y quince años según cada caso.
Una epidemia persistente en la región
En 2023, alrededor de cuatro millones de personas vivían con VIH en las Américas, de las cuales 2,7 millones residen en América Latina y el Caribe. La mortalidad por sida descendió en forma sostenida: en América Latina cayó de 42.000 muertes en 2010 a 30.000 en 2023; en el Caribe, de 12.000 a 5.100 en el mismo período.
Pese a esa reducción, los organismos internacionales advierten que las dificultades para acceder a diagnósticos siguen siendo un obstáculo central.
El caso argentino y el diagnóstico tardío
En Argentina, el panorama muestra señales preocupantes. Datos recientes citados por AHF indican que el 45% de los nuevos diagnósticos se realizan en etapas avanzadas de la infección. Paralelamente, los casos de sífilis alcanzaron su máximo histórico y se observaron incrementos en otras ITS.
Miguel Pedrola, director científico de AHF para Latinoamérica y el Caribe, destacó la relevancia de la estrategia “I=I”. “Con tratamiento adecuado y continuo, una persona con VIH puede tener carga viral indetectable. Y cuando es indetectable, no transmite el virus por vía sexual”, explicó.
Nuevos centros de atención y enfoque comunitario
En el marco de las actividades previas al Día Mundial del Sida, AHF inauguró su tercer Centro Comunitario de Salud Sexual en Argentina, ubicado en Mar del Plata. Allí se ofrecen testeos rápidos de VIH, sífilis y hepatitis C, distribución gratuita de preservativos y geles, y asesoramiento en salud sexual.
Pedrola señaló que “la salud sexual es un derecho que debe alcanzar a todas las personas” y resaltó la importancia de disponer de espacios seguros y sin prejuicios para garantizar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento.
Persistencia del estigma y desafíos para 2030
Patricia Campos, jefa del Buró de América Latina y el Caribe de AHF, advirtió que el estigma continúa siendo una de las barreras más fuertes en la región. “Muchas personas aún no conocen su diagnóstico y persisten desigualdades en el acceso al tratamiento”, señaló.
La especialista pidió a los gobiernos que cumplan compromisos destinados a ampliar pruebas, remover obstáculos y promover políticas inclusivas. Recordó que la respuesta al VIH requiere garantizar que todas las personas puedan vivir sin miedo ni discriminación.
