La provincia de Tucumán se ubicó entre las cinco provincias con mayor reducción del gasto público durante 2024. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) y la consultora Politikón Chaco reveló que la gestión de Osvaldo Jaldo aplicó un recorte real del 21,8% en las erogaciones del Estado, superando el promedio nacional y consolidando uno de los ajustes más significativos del año.

El resultado fue un superávit financiero consolidado del 0,1% del PBI en el conjunto de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires. Según el IARAF, Tucumán integró el lote de distritos que, pese a la caída de ingresos, logró equilibrar sus cuentas a partir de una fuerte reducción del gasto público.

Superávit con caída de ingresos

El informe indicó que las jurisdicciones subnacionales cerraron 2024 con un resultado primario superavitario de $2,3 billones, y uno financiero de $767.000 millones. El año anterior, en cambio, habían registrado un déficit financiero de $611.000 millones.

Según Politikón Chaco, la mejora se dio a pesar de una merma real de 12,7% en los ingresos totales, provocada principalmente por una fuerte caída en las transferencias nacionales (-65,7%) y una baja en los ingresos tributarios propios y de coparticipación (-7,9%).

El recorte más fuerte fue en personal

Ante este escenario, las provincias impulsaron un ajuste del gasto público del 15,1% en términos reales. Tucumán compartió el quinto lugar en la lista de mayores recortes junto con Mendoza, con una contracción del 21,8%. San Luis (-40,9%) y La Rioja (-28%) encabezaron ese ranking, mientras que CABA (-6,8%) y Neuquén (-1,5%) fueron las que menos recortaron.

En promedio, el 43% del ajuste se concentró en el gasto en personal, seguido por las transferencias corrientes (21%) y la inversión real directa (16%). El gasto de capital, que incluye obras públicas e inversión, cayó 32,6% a nivel consolidado.

El mapa fiscal del país

De las 22 provincias relevadas, 19 cerraron el año con superávit primario, y solo tres registraron déficit: Catamarca (-2,1%), Buenos Aires (-2,9%) y Chaco (-5,2%). En términos financieros, seis provincias terminaron con saldo negativo, con Chaco (-7,6%) y Buenos Aires (-5,8%) como los casos más críticos.

Por volumen económico, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, CABA y Mendoza concentraron el 62% de la pérdida de ingresos y el 56% del ajuste del gasto a nivel nacional.

Críticas del FMI al sistema tributario

En el marco del acuerdo con el FMI, el organismo internacional volvió a cuestionar la estructura impositiva argentina. Apuntó especialmente contra el impuesto a los Ingresos Brutos que aplican las provincias, calificándolo de “distorsivo” y perjudicial para la competitividad.

El informe del Fondo recomendó avanzar en una reestructuración impositiva que permita eliminar gradualmente tributos como Ingresos Brutos, el impuesto a las transacciones financieras y las retenciones a las exportaciones. También sugirió mejorar la valuación de activos inmobiliarios y revisar los regímenes especiales de promoción, como el de Tierra del Fuego.