Trump lanza ultimátum a Irán y amenaza con «destrucción total» si no reabre Ormuz
Donald Trump redobló la presión sobre Irán y advirtió que ordenará ataques si no se reabre el estrecho de Ormuz, en medio de una escalada militar que ya afecta el comercio energético global y mantiene en vilo a los mercados internacionales. El mandatario lanzó un ultimátum directo al régimen iraní y elevó el tono al asegurar que, si no hay una respuesta inmediata, “la destrucción será total”, en referencia a posibles bombardeos sobre infraestructuras estratégicas.
Las declaraciones se dan en un contexto de máxima tensión en Medio Oriente, donde el tránsito por el estrecho —clave para el transporte de petróleo— cayó a niveles mínimos. Según datos recientes, apenas un 5% del flujo habitual continúa operativo, lo que ya impactó en los precios internacionales del crudo, que superaron los 119 dólares por barril antes de moderarse.
En una entrevista con un canal israelí, Trump insistió con su advertencia y dejó en claro que Estados Unidos evalúa acciones concretas. “Pronto verán lo que pasa con el ultimátum”, afirmó, al tiempo que criticó la falta de participación de los países de la OTAN en el conflicto, a quienes acusó de no involucrarse en una situación que calificó como crítica.
Del lado iraní, la respuesta fue inmediata. El mando militar de Khatam al-Anbiya advirtió que, si Washington avanza con ataques, el estrecho será cerrado por completo. Actualmente, Teherán mantiene restricciones severas y solo permite el paso de embarcaciones de países considerados no hostiles, bajo estrictos controles de seguridad.
El conflicto, que se intensificó desde fines de febrero, también encendió alarmas a nivel diplomático. Más de veinte países, entre ellos potencias europeas y aliados regionales como Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, expresaron su preocupación y se comprometieron a garantizar la seguridad del tránsito marítimo en la zona.
En paralelo, el jefe del Comando Central de Estados Unidos, Brad Cooper, aseguró que ya se destruyeron instalaciones estratégicas iraníes, lo que habría reducido parcialmente su capacidad operativa en la región.
Analistas internacionales advierten que un cierre total del estrecho o la imposición de peajes por parte de Irán podría alterar profundamente el comercio global de energía, generar nuevas subas en los precios del petróleo y agravar aún más la inestabilidad en Medio Oriente.