Reforma laboral: Cordero defendió los cambios y dijo que los jóvenes «no quieren 35 días de vacaciones»
El secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero, defendió la reforma laboral que impulsa el Gobierno y afirmó que los jóvenes “ya no quieren irse 35 días de vacaciones” seguidos, al explicar los cambios propuestos en el régimen de licencias. El funcionario también cuestionó las protestas que evalúa la CGT y confirmó que se dictó la conciliación obligatoria ante el paro de trenes anunciado por La Fraternidad.
“Los jóvenes, cuando quieran, van a poder partir las vacaciones. Los jóvenes no quieren irse 35 días de vacaciones todos juntos, muchas veces”, sostuvo Cordero, al referirse al esquema de fraccionamiento que contempla el proyecto. Señaló que siempre se fija un piso de siete días y remarcó que se trata de vacaciones anuales y no de descanso semanal.
Sobre las indemnizaciones, aseguró que el esquema “continúa” y que la redacción busca evitar litigios extensos. “La indemnización continúa, aclarada para no hacerse un juicio que dure años, que es un mes de sueldo por año de servicio, ese mes se toma según la mejor remuneración habitual y mensual. Ahora sí la van a cobrar”, expresó.
Cordero agregó que la iniciativa incorpora un Fondo de Asistencia Laboral pensado para pymes, que podría utilizarse ante desvinculaciones voluntarias. Además, indicó que existe una instrucción de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, para que “no se quita ningún derecho esencial en esta reforma”.
En paralelo, la CGT y abogados laboralistas mantienen críticas al proyecto y analizan medidas de fuerza. Desde el sindicalismo sostienen que la iniciativa afecta principios protectores del trabajador y cuestionan cambios como el banco de horas y restricciones al derecho de huelga.
Respecto del paro de trenes, el funcionario explicó que la conciliación obligatoria se dictó “pensando en la gente” para sostener la negociación. “Somos mediadores”, dijo, y planteó que primero deben agotarse las instancias de diálogo antes de recurrir a medidas que afecten a los usuarios.