El Gobierno avanzó con la redacción de un nuevo Código Penal tras una reunión entre el presidente Javier Milei y el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques en Olivos. El proyecto aún está en elaboración, pero el Ejecutivo ya definió que impulsará cambios inmediatos para endurecer penas e incorporar nuevas figuras delictivas. La iniciativa busca reconfigurar la política criminal en un contexto de presión por mayor seguridad.

Mahiques confirmó que el trabajo técnico está en marcha y que, mientras se termina el nuevo código, se avanzará en reformas parciales junto al Congreso. “Se trabajará en el endurecimiento de penas y en la incorporación de nuevos delitos”, explicó. En ese paquete aparecen delitos migratorios, estafas piramidales, “viuda negra”, salideras, entraderas, motochorros, daño animal, uso de armas en cárceles y picadas ilegales.

El presidente respaldó públicamente el avance del proyecto con un mensaje breve en redes sociales. “MUY IMPORTANTE”, escribió Milei en respuesta al anuncio del ministro. La reforma retoma una discusión que ya había iniciado el exministro Mariano Cúneo Libarona, aunque desde la actual gestión aclararon que el texto será completamente nuevo y no una continuidad directa.

Dentro de los cambios en estudio, el Gobierno también apunta a agravar penas en casos específicos vinculados a conflictos sociales y delitos sensibles. “Impulsaremos el agravamiento de la pena para incumplimiento de deberes alimentarios, trapitos, grooming y abuso sexual infantil”, detalló Mahiques. El enfoque pone el acento en delitos de impacto cotidiano y en reforzar la protección de las víctimas.

La agenda judicial se completa con movimientos en la relación con la Corte Suprema. Días atrás, el ministro mantuvo un encuentro con los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, donde se discutió la necesidad de cubrir vacantes en el sistema. Desde Justicia remarcaron que se avanzará en el envío de pliegos al Senado para ocupar más de 300 cargos entre jueces, fiscales y defensores.

Según indicaron, el objetivo es normalizar el funcionamiento de los tribunales y mejorar la capacidad de respuesta judicial. También se analizó fortalecer mecanismos de integración transitoria, como el uso de conjueces, para evitar demoras ante vacancias o licencias. En paralelo, Mahiques prevé reunirse con el jefe de Gabinete Manuel Adorni para coordinar el avance político de la reforma.

El nuevo Código Penal se inscribe en una estrategia más amplia del oficialismo para endurecer la respuesta del Estado frente al delito. Con el proyecto en desarrollo, el Gobierno busca instalar el debate en el Congreso y avanzar en cambios concretos en el corto plazo.