La Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena contra Milagro Sala a trece años de prisión por los delitos de asociación ilícita. Cabe aclarar que, en carácter de jefa; y fraude al Estado por $60 millones. Ahora, el fiscal de Ejecución Penal de Jujuy, Gustavo Araya, solicitó que se unifiquen las dos condenas firmes con un cómputo de 14 años y que la misma se cumpla en una cárcel común.

La líder de la Tupac Amaru se defendió señalando que es víctima del lawfare y pidió continuar cumpliendo arresto domiciliario en su propiedad. Según la justicia, Sala dejó sin construir 1.200 viviendas. Defraudó a cuatro municipios de jujeños a través de la estructura de cooperativas, que para los investigadores eran ‘meras pantallas para desviar fondos’. Una de las viviendas que sí terminó es aquella en la que cumple desde 2018 el arresto domiciliario.

Los argumentos del fiscal

En la actual situación de privación de libertad de Sala, explicó el fiscal, «no podrá recibir el tratamiento legalmente establecido para la resocialización. Ni mucho menos se podrá ‘ponderar’ su conducta para verificar si efectivamente ha incorporado el respeto por las normas».

Entre otros argumentos el fiscal indicó que el arresto domiciliario «evidencia un privilegio del que no poseen otros reclusos con delitos que, por cierto, son de mucha menor entidad». El arresto domiciliario se convirtió, explicó, en «un privilegio que se tornó, inclusive, hasta escandaloso», al referirse al festejo de cumpleaños.

Para finalizar, consignó que los informes médicos y psicológicos practicados a Milagro Sala «refieren que la misma se encontraría en condiciones de cumplir la pena en un establecimiento penitenciario común».