Los tres frentes que desafían las medidas del Superministro
El recientemente designado «superministro» Sergio Massa, asumirá el día miércoles con una difícil tarea, donde el paquete de medidas a tomar requiere un arduo lobby y acuerdo con las distintas partes que involucra esta nueva crisis política y económica. Entre los mayores desafíos, se encontrará conciliar al núcleo duro del kirchnerismo, el albertismo y el campo en las decisiones políticas que tomará a partir de la próxima semana.
Ante esto, los mercados reaccionaron con una baja del dólar que durante la gestión de la exministra Silvina Batakis llegó a tener una suba de casi 100 pesos, marcando una brecha cambiaria con el oficial de más de un 100%. Sin embargo, analistas privados proyectan que una de las medidas que deberá tomar Massa será la devaluación del dólar oficial, ya que en este contexto de incertidumbre, muchos operadores de mercado cerraron contratos de importación para el mes de septiembre con un peso devaluado en $160 pesos en comparación con la actual cotización que ofrece el Banco Central.
Si bien, desde la principal entidad bancaria manifestaron que no debería darse una devaluación tan brusca, muchos mercados especulan que la baja del dólar paralelo se debería para que este proceso no fuera tan extremo al momento de devaluar.
En este marco, se analiza la relación de Massa con el campo, quienes en su último acto, el presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, manifestó un duro mensaje para el nuevo funcionario pidiendo que esté “a la altura de la difícil situación que atraviesa el país” aunque luego bajó el tono de su discurso y admitió que los movimientos dentro del Gabinete son «bienvenidos, si son para bien». Durante la jornada, se confirmó el acercamiento entre el titular de la cartera de la Sociedad Rural y Massa, quienes se reunirían próximamente para negociar la situación de la venta de las cosechas que permitiría al Gobierno un respiró respecto a las bajas reservas con las que cuenta el BCRA.
Otro frente a cubrir, es el del núcleo kirchnerista, quienes son reticentes a los ajustes, además de la relación que podría mantener con «La Cámpora», agrupación dirigida por el diputado nacional Máximo Kirchner. Muchos recordaron la campaña presidencial de Massa que prometió «barrer con los ñoquis de La Cámpora», declaración que admiten desde fuentes internas no fue perdonada del todo por la dirigencia kirchnerista. Si bien, la agrupación no manifestó ninguna declaración, ni a favor ni en contra, sobre el nuevo espacio que ocuparía el dirigente del Frente Renovador, el silencio no sería un buen indicio para el comienzo del diálogo, aunque algunos afirman que «dejarían el camino libre para su gestión».
El último frente es el entorno del Presidente Alberto Fernández, a quien en su momento se apuntó como el principal reticente de la incorporación de Massa en la cartera económica, aunque fuentes de la agrupación camporista bonaerense aseveraron que «después de las últimas crisis, Alberto y Cristina están coordinando, y Massa llega como parte de ese acuerdo”.