La situación judicial de Julieta Makintach, suspendida e imputada por irregularidades en el juicio por la muerte de Diego Maradona, sumó un nuevo capítulo. Una de sus testigos clave denunció que la magistrada la contactó por WhatsApp luego de declarar en su contra, enviándole mensajes insistentes que la hicieron sentir hostigada.

“Nunca imaginé que vos podías hacer algo semejante”, escribió Makintach a su esteticista tras enterarse de su declaración. La profesional había relatado ante los fiscales Carolina Asprella, Cecilia Chaieb y José Amallo que la jueza le había compartido el trailer del documental Justicia Divina antes de su difusión, además de enviarle fotos suyas en el estrado y mensajes de agradecimiento como “Estoy copada con las fotos y la transmisión”.

Cuando esos testimonios llegaron a oídos de Makintach, la magistrada comenzó a llamarla y a pedirle explicaciones por chat. La esteticista aportó esas conversaciones en una nueva testimonial, donde reconoció que la situación le provocó “taquicardia y ansiedad”, al punto de interrumpir su guardia en neonatología para responder los mensajes.

En uno de los textos, la testigo le respondió con contundencia: “Juli, yo entiendo la pesadilla que estás viviendo. Pero yo no elegí ser esto. El video me lo mandaste vos y lo mostré porque me lo pidieron. Por favor, dejá de escribirme”.

Declaraciones cruzadas y más testigos

La presión de Makintach también alcanzó a otra funcionaria judicial, Marina Rodríguez, quien declaró que había visto el trailer del documental antes de que se conociera públicamente. Este jueves volvió a declarar y confirmó que el video le había llegado a través de la socia de la esteticista de Makintach, hecho que fue corroborado por la fiscalía al revisar su celular.

La nueva evidencia refuerza la imputación de la jueza por cinco delitos y complica aún más su situación en el jury de enjuiciamiento que atraviesa en la provincia de Buenos Aires.

La advertencia de Burlando

El abogado Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna Maradona, denunció hostigamientos a los testigos y anticipó que pedirá la detención de Makintach. “La Justicia debe garantizar que quienes declaran no sufran presiones ni amenazas”, señaló en declaraciones a Infobae.

Con estos elementos, el expediente suma pruebas de peso que podrían acelerar definiciones sobre la responsabilidad penal y disciplinaria de la magistrada.