Las transferencias automáticas que la Nación giró a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires durante marzo volvieron a mostrar una caída en términos reales. Aunque el monto total subió frente al mismo mes del año pasado cuando se lo mide en pesos corrientes, la inflación terminó licuando parte de esos recursos y dejó un nuevo retroceso en la capacidad de gasto de los distritos.

De acuerdo con un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), los envíos por coparticipación, leyes especiales y compensaciones alcanzaron en marzo los $5.050.838 millones. En la comparación interanual, eso implicó una suba nominal del 26,4%, pero al descontar la inflación estimada para el período el resultado final fue una caída real del 4,3%.

Ganancias e IVA, otra vez en el centro de la baja

El deterioro fue todavía más marcado cuando se observa solamente la coparticipación neta, es decir, sin contar leyes especiales ni compensaciones. En ese caso, la retracción real llegó al 7,4%. El informe atribuyó esa baja, sobre todo, al comportamiento de los dos tributos que explican la mayor parte de la masa coparticipable: Ganancias y el IVA.

En Ganancias, la recaudación mostró una caída interanual real del 12,7%. Según el análisis, ese resultado estuvo influido por el cambio en el esquema de anticipos de las empresas. A partir de la modificación aplicada el año pasado, se pasó de diez anticipos tradicionales a nueve pagos del 11,11%, lo que hizo que en marzo de este año no ingresaran anticipos de compañías con cierre de balance en diciembre, algo que sí había ocurrido en marzo de 2025.

El IVA, por su parte, también cerró en negativo, con una baja real del 4%. De todos modos, el retroceso fue menor al de los primeros dos meses del año, cuando el impuesto había mostrado caídas más fuertes. En conjunto, ambos tributos enlazaron en marzo el tercer mes consecutivo de descenso real, con una baja combinada del 7,2%.

Salta fue la única que logró mejorar

En la distribución por jurisdicción, Salta apareció como la excepción del mes. Fue la única provincia que consiguió una variación positiva en términos reales, con una mejora del 0,4%, después de haber recibido $195.244 millones. Del otro lado, la Ciudad de Buenos Aires quedó como la más afectada, con $108.760 millones y una caída real del 7,2%.

El informe explicó que esa diferencia respondió al peso que tuvieron las leyes especiales y las compensaciones, que crecieron 36% real interanual. Provincias como Salta, Buenos Aires y Catamarca quedaron relativamente mejor posicionadas porque tienen una participación más alta en esos componentes, mientras que en CABA, Tucumán y La Rioja ocurrió lo contrario.

Cómo quedaron las principales jurisdicciones

Entre los distritos de mayor volumen, la provincia de Buenos Aires recibió $1.183.104 millones y registró una baja real del 1,8%. Santa Fe y Córdoba, en cambio, mostraron retrocesos más profundos, del 6% y 6,1%, respectivamente. También Tucumán quedó entre las más golpeadas, con una caída real del 6,3%.

Entre Ríos recibió $228.369 millones y cerró el mes con una baja del 5,7%. Catamarca consiguió amortiguar mejor el impacto, con una caída del 2,7%, mientras que Neuquén y Chubut terminaron marzo con descensos del 3,9%. Así, el panorama dejó una fuerte disparidad entre provincias, aunque con saldo negativo en casi todos los casos.

El primer trimestre también cerró en rojo

Si se toma el acumulado entre enero y marzo, el cuadro no cambia demasiado. Las transferencias automáticas totales sumaron $16.342.000 millones, frente a los $13.169.000 millones del mismo período de 2025. Sin embargo, al medirlo en términos reales, el consolidado del trimestre dejó una caída del 6,4%.

En ese tramo ya no hubo excepciones. Todas las provincias cerraron con números negativos. Salta, que en marzo había logrado un leve repunte, acumuló igualmente una baja real del 2,8% en el trimestre. CABA encabezó las pérdidas con un retroceso del 8,1%, seguida por Córdoba con 7,5% y Santa Fe con 7,4%.

Un arranque de año débil en perspectiva histórica

El informe del Iaraf también puso ese resultado en una serie más larga. Si se considera solo la coparticipación neta, el primer trimestre de 2026 se ubica en el undécimo lugar entre los últimos 17 años. Si se toma el total de transferencias, incluyendo leyes especiales y compensaciones, el período queda en el octavo puesto desde 2010.

Además, al mirar el promedio móvil de los últimos doce meses para suavizar la volatilidad mensual, la tendencia sigue siendo descendente. En marzo de 2026, esa medición mostró una caída real del 3,2%, lo que confirma que el deterioro de los recursos no fue un episodio aislado, sino parte de un proceso que se mantiene desde después del pico de recuperación que se había visto en agosto del año pasado.