La OMS desarma otra vez el mito antivacunas: nuevo análisis descarta vínculo con el autismo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) volvió a cerrar filas en torno a la evidencia científica: las vacunas no causan trastornos del espectro autista (TEA). El pronunciamiento llega tras la última reunión del Comité Asesor Mundial sobre Seguridad de las Vacunas (GACVS), que analizó más de una década de estudios y dos revisiones sistemáticas elaboradas con metodologías validadas internacionalmente.
El nuevo dictamen se apoya en 31 estudios primarios, 16 de ellos centrados en vacunas con timerosal y 15 sobre inmunización general y TEA, además de cinco metaanálisis previos. El corpus evaluado incluyó investigaciones de 11 países y un extenso estudio de cohorte realizado en Dinamarca con datos de nacidos entre 1997 y 2018.
Revisión global, evidencia contundente
El GACVS priorizó trabajos de alta calidad metodológica, con bajo riesgo de sesgo y protocolos comparables entre sí. Entre ellos, estudios sobre vacunas con adyuvantes de aluminio y análisis epidemiológicos aplicados en sistemas de salud consolidados. La conclusión fue unánime: no existe asociación entre la vacunación —con o sin adyuvantes— y el desarrollo de autismo.
El organismo también ratificó que las trazas de aluminio presentes en ciertas vacunas no muestran vínculos con TEA. Con esto, reafirmó evaluaciones previas de 2002, 2004 y 2012, que ya habían descartado la hipótesis que impulsan sectores antivacunas.
El contraste con el giro político en Estados Unidos
El nuevo pronunciamiento de la OMS llega en un clima de controversia en Estados Unidos. Según publicó CNN, el Secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., ordenó cambiar el contenido del sitio web de los CDC y modificar la afirmación histórica de que “las vacunas no causan autismo”. La nueva versión del portal plantea que habría insuficiente evidencia para sostener esa postura, lo que generó alarma dentro del propio organismo.
Kennedy —conocido por su postura crítica hacia la vacunación— reconoció en una entrevista con el New York Times que existen estudios que no muestran vínculo entre el autismo y el timerosal ni la vacuna triple viral. Sin embargo, insistió en que persisten “vacíos” en la investigación, pese a que la literatura científica disponible no respalda esa afirmación.
La comunidad científica respondió con dureza
La Autism Science Foundation, citada también por CNN, reforzó el posicionamiento internacional: “Ningún factor ambiental ha sido más estudiado como posible causa de autismo que las vacunas… Y todas las investigaciones concluyen que no existe vínculo entre vacunas y autismo”, sostuvo la entidad.
El pronunciamiento de la OMS funciona así como un ancla frente al avance de discursos que siembran dudas sobre las campañas de inmunización, especialmente en contextos donde la desinformación se amplifica en redes sociales y espacios políticos.
La OMS insiste en el valor de la inmunización infantil
En su comunicado, el organismo instó a los países a sostener políticas públicas basadas en evidencia científica y en la actualización permanente de estudios. La inmunización infantil —recordó la OMS— sigue siendo una de las herramientas más efectivas para reducir la mortalidad y prevenir enfermedades transmisibles.
La agencia sanitaria también señaló que las vacunas han cambiado la historia de la salud global y mantienen un rol central en la protección de la infancia, especialmente en regiones donde la cobertura aún es insuficiente.