La inversión pública ejecutada por el Estado nacional registró en 2025 una caída real del 27% interanual, convirtiéndose en uno de los rubros que más incidió en la reducción total del gasto primario, según un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). El recorte solo fue superado por los ajustes aplicados en subsidios, gastos en personal y programas sociales.

De acuerdo con el relevamiento oficial, la inversión pública totalizó $2,1 billones durante el año, con un nivel de ejecución inferior al crédito vigente autorizado en el Presupuesto.

Caída desigual entre inversión directa y transferencias de capital

El informe de la OPC detalla que el comportamiento de los dos grandes componentes de la inversión pública fue dispar. La Inversión Real Directa (IRD) mostró un crecimiento real interanual del 14,9%, mientras que las Transferencias de Capital (TC) se desplomaron 48,6% respecto de 2024.

A pesar de estas diferencias, ambos componentes presentaron un nivel de ejecución similar, del 84,2% del crédito vigente, lo que refleja una menor utilización de los recursos disponibles.

Evolución mensual y trimestral del gasto en inversión

Durante 2025, la inversión pública registró caídas reales en 9 de los 12 meses del año. El mayor desplome se produjo en enero, con una contracción interanual del 84,9%, mientras que el mejor desempeño se observó en diciembre, cuando la inversión creció 24,1% interanual.

Este comportamiento también se replicó en la dinámica trimestral, con un ajuste más marcado durante el segundo semestre y, en particular, en el último trimestre del año, consolidando el sesgo contractivo del gasto de capital.

Energía y Vivienda, los rubros que más explicaron el recorte

Desde el punto de vista funcional, cinco áreas concentraron el 78,9% del total de la inversión pública ejecutada: Transporte, Energía, Educación y Cultura, Ciencia, Tecnología e Innovación, y Agua Potable y Alcantarillado.

Dentro de este grupo, Energía y Vivienda fueron las funciones que más contribuyeron a la reducción interanual de la inversión, mientras que Transporte y Educación tuvieron una incidencia positiva, amortiguando parcialmente la caída general.

Menos proyectos y fuerte ajuste en transferencias

A lo largo del año se ejecutaron 229 proyectos de inversión, que en conjunto devengaron $0,7 billones. El proyecto de mayor relevancia fue la Construcción del Reactor RA-10, a cargo de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

En cuanto a la adquisición de bienes de capital, el gasto se concentró principalmente en diez organismos que explicaron el 75% de los $0,4 billones devengados. Las compras más significativas estuvieron vinculadas a infraestructura y conectividad escolar, ejecutadas por la Secretaría de Educación.

Las transferencias de capital, que alcanzaron $1 billón, se concentraron mayormente en empresas públicas, aunque registraron una reducción interanual del 47%. ENARSA, dedicada a obras energéticas, fue la principal receptora, con $0,4 billones.

El impacto de la eliminación de fondos fiduciarios

El informe de la OPC subraya que la disolución de los dos principales fondos fiduciarios que canalizaban inversión pública en 2024 —el Fondo Fiduciario de la Vivienda Social y el Procrear— tuvo un impacto directo en la caída de las transferencias de capital.

Esta decisión explicó una parte significativa del ajuste, especialmente en proyectos vinculados a vivienda y desarrollo urbano.

Las provincias y municipios recibieron $0,2 billones en transferencias de capital, posicionándose como el segundo destino de estos recursos después de las empresas públicas, aunque también con una fuerte reducción respecto del año anterior.