El presidente Javier Milei explicó bajo qué condiciones la Argentina podrá abandonar el esquema de bandas cambiarias y avanzar hacia un régimen de flotación libre del dólar. En una entrevista concedida a Bloomberg, el mandatario sostuvo que ese paso solo será posible cuando se elimine por completo el exceso de pesos en la economía.

Según detalló, el país todavía arrastra un sobrante monetario producto de rezagos de la política monetaria, controles de capitales y distorsiones acumuladas durante años. “Desde mi punto de vista, ese momento llegará cuando hayamos terminado de limpiar el sobrante monetario”, afirmó.

El “money overhang” como condición clave

Milei explicó que la eliminación de las bandas cambiarias estará supeditada a la desaparición del denominado money overhang, es decir, el exceso de dinero que aún persiste en el sistema. En ese sentido, sostuvo que el actual esquema monetario —con emisión solo contra nueva demanda— permitirá que la inflación local converja gradualmente a la internacional.

“El día que hayamos eliminado ese exceso monetario, la Argentina va a estar en condiciones de flotar libremente sin ningún tipo de problemas, porque en el medio los agentes habrán aprendido”, aseguró el Presidente.

Bandas cambiarias y aprendizaje del mercado

Frente a las críticas al régimen vigente desde abril, Milei defendió el rol de las bandas cambiarias como un mecanismo transitorio para reducir la volatilidad y modificar expectativas. Según explicó, el tipo de cambio dentro de la banda es libre y el objetivo central es evitar movimientos extremos.

“Las bandas tienen la función de mostrarle a la gente que el tipo de cambio no va a valer cualquier cosa. De esa manera aprenden a flotar y se van sacando el miedo”, sostuvo. En ese marco, remarcó que el sistema busca acotar la volatilidad sin fijar un precio artificial del dólar.

Expectativas inflacionarias y formación de precios

El Presidente reconoció que en la Argentina persiste la expectativa de que una suba del dólar se traslade automáticamente a los precios, pero relativizó esa conducta. “No me voy a enojar con la forma en que las personas forman expectativas: llevan cerca de 90 años con esa dinámica”, afirmó.

No obstante, advirtió que en un régimen de mayor disciplina monetaria ese comportamiento tendrá costos. “Si hay volatilidad cambiaria y la quieren trasladar a precios, van a enfrentar la peor cara de Menger: no van a tener demanda y van a tener que acomodarse”, señaló, en referencia al principio económico que indica que los precios determinan los costos y no al revés.

Deuda, mercados y financiamiento externo

Consultado sobre la posibilidad de volver a emitir deuda en los mercados internacionales, Milei relativizó esa necesidad. Aseguró que la Argentina no enfrenta urgencias financieras, dado que mantiene déficit cero y paga intereses con superávit.

“En el peor de los casos, lo único que iríamos a buscar es el rollover”, afirmó. Según explicó, la baja relación deuda-producto y el equilibrio fiscal reducen la dependencia del endeudamiento externo, especialmente a medida que se fortalezca el mercado de capitales doméstico.

Geopolítica, China y apertura comercial

En la entrevista, Milei también abordó la relación con China y negó contradicciones entre el alineamiento estratégico con Estados Unidos y el vínculo comercial con Beijing. “China es una fuente de oportunidades para expandir mercados”, señaló, aunque fue enfático al definir la posición geopolítica del país.

“Cuando llega el momento geopolítico, no hay dudas de dónde está Argentina: está con Estados Unidos”, afirmó. En cuanto a su política comercial, reiteró su objetivo de apertura hacia la Unión Europea, Estados Unidos, China e India. “Quiero una economía abierta. La Argentina es el país más cerrado del mundo en relación con su PBI per cápita”, concluyó.