El Ministerio de Economía avanzó con un canje de una letra atada al dólar con el objetivo de estirar los plazos de vencimiento y reducir la incertidumbre en torno a la renovación de deuda en pesos vinculada al tipo de cambio. La operación permitió al Gobierno correr parte de los compromisos que vencían el 16 de enero hacia el 30 del mismo mes.

Según informó la Secretaría de Finanzas, en la licitación con suscripción en especie se adjudicaron $3,417 billones, sobre ofertas totales por $3,678 billones, lo que representó una aceptación del 64,19% de los instrumentos en circulación.

Cómo fue el canje

La operación consistió en la conversión de la LELINK con vencimiento el 16 de enero de 2026 (D16E6), una letra del Tesoro atada al dólar oficial mayorista y con cupón cero. El canje permitió trasladar el vencimiento hacia fines de enero, aliviando la concentración de pagos prevista para la primera quincena del mes.

Desde Economía explicaron que el mecanismo apunta a facilitar la reinversión de los inversores en instrumentos dólar-link, eliminando el riesgo que genera la diferencia entre el tipo de cambio vigente al momento de la licitación y el valor al momento de la liquidación.

El objetivo financiero

La Secretaría de Finanzas remarcó que la licitación buscó reducir la incertidumbre cambiaria y mejorar las condiciones para la renovación de deuda. En la misma línea, Felipe Núñez, director del BICE e integrante del equipo económico, señaló que se logró “alargar los plazos a tasas de mercado, sin el descalce que afecta a quienes buscan cobertura cambiaria”.

A mediados de enero vencían $6,073 billones correspondientes a esta letra, según datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). El canje permitió refinanciar una porción relevante de ese monto antes de la fecha de pago.

Un escenario desafiante en pesos

Más allá del canje puntual, el frente financiero sigue presentando desafíos. En los primeros meses de 2026, el Tesoro Nacional deberá afrontar vencimientos en pesos por más de $70 billones. Y en un contexto de recursos acotados y necesidad de sostener el rollover de deuda.

De acuerdo con estimaciones de la economista Florencia Iragui (LCG), entre enero y marzo los vencimientos con privados rondan los $72 billones. Mientras que abril y junio presentan compromisos cercanos a los $20 billones cada uno, con un mayo de menor carga.

La estrategia oficial

Tras el triunfo del oficialismo en las elecciones legislativas de octubre de 2025, el equipo económico comenzó a flexibilizar la política monetaria. En una licitación posterior a los comicios, liberó alrededor de $5 billones, lo que generó una baja de tasas en un mercado con escasa liquidez.

Sin embargo, esa dinámica no se sostuvo en las subastas siguientes debido al volumen de vencimientos y al bajo nivel de depósitos del Tesoro en el Banco Central. En ese contexto, la estrategia oficial apunta a refinanciar, estirar plazos y ofrecer una amplia gama de instrumentos, buscando mantener la estabilidad de tasas.

El principal interrogante hacia adelante es si el Ministerio de Economía logrará sostener ese equilibrio, en un escenario donde la actividad económica aún no muestra señales claras de recuperación.