Giorgia Meloni cuestionó los aranceles recíprocos impuestos por Donald Trump: «No beneficia a nadie»
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, cuestionó duramente la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles a la Unión Europea (UE), en el marco del nuevo esquema de tarifas recíprocas que sacudió al comercio global. En una declaración pública, Meloni advirtió que esta política representa «un error que no beneficia a nadie» y confirmó que Italia buscará una salida diplomática para evitar una escalada.
Meloni remarcó que su país trabajará para evitar un enfrentamiento arancelario que, en su visión, solo serviría para debilitar a Occidente frente a otros actores globales. «Haremos todo lo posible para llegar a un acuerdo con Estados Unidos para evitar una guerra comercial, que inevitablemente debilitaría a Occidente y fortalecería a otros actores globales», sostuvo la mandataria italiana.
En ese sentido, confirmó que se actuará en línea con el interés nacional, pero también con coordinación europea. «Como siempre, actuaremos en interés de Italia y de su economía, coordinándonos también con nuestros socios europeos», agregó.
Europa bajo presión por los nuevos aranceles de EE.UU.
La reacción de Meloni se produce luego de que Trump firmara una orden ejecutiva que establece un «arancel mínimo de base» del 10 % a todas las importaciones, y aranceles diferenciados para determinados bloques comerciales. En el caso de la Unión Europea, la tarifa que regirá es del 20 %, un aumento significativo que ya generó tensiones en Bruselas y advertencias de represalias por parte de otros gobiernos del bloque.
La política arancelaria del republicano también afectará a otros países como China, Japón, Corea del Sur, India y México. Según Trump, se trata de una medida «recíproca» para corregir lo que considera un desequilibrio estructural del comercio mundial.
Italia busca preservar su industria y contener los impactos
Desde Roma, la prioridad será preservar los sectores productivos que dependen del comercio exterior, sobre todo aquellos con fuerte inserción en el mercado estadounidense, como la industria automotriz, la agroindustria y el diseño. El gobierno de Meloni evalúa abrir canales bilaterales de negociación para reducir el impacto de las tarifas, al tiempo que participa activamente en el debate interno de la Unión Europea para definir una postura común.
El reclamo de Italia se suma al malestar expresado por otros líderes europeos, que calificaron las nuevas tarifas como «unilateralismo dañino» y advirtieron que se responderá con medidas simétricas si no se revierte el esquema impulsado por Washington.