La Cámara alta avanzó este mes con una agenda de fuerte contenido institucional y político. En una sesión sin sobresaltos en lo formal, el Senado aprobó los ascensos de los jefes de las Fuerzas Armadas, dio luz verde a la designación de la exsenadora Lucila Crexell como embajadora argentina en Canadá y dejó en marcha el tratamiento del paquete de pliegos judiciales enviado por el Poder Ejecutivo en los últimos días.

Con esa secuencia, el oficialismo y sus aliados lograron cerrar un capítulo pendiente en materia militar y, al mismo tiempo, activar dos frentes sensibles: el diplomático y el judicial. Más de 75 postulaciones para cargos en la Justicia ya tomaron estado parlamentario y deberán pasar ahora a la comisión de Acuerdos, donde comenzará la etapa de audiencias públicas y revisión formal.

Ascensos en las Fuerzas Armadas y una embajada que reabrió la discusión política

La suba de grado alcanzó a Oscar Santiago Zarich, al frente del Ejército; Juan Carlos Romay, titular de la Armada; Gustavo Javier Valverde, jefe de la Fuerza Aérea; y Marcelo Alejandro Dalle Nogare, al mando del Estado Mayor Conjunto. En paralelo, otros dos ascensos quedaron apartados y no fueron incluidos en la votación final.

En la misma sesión, el Senado aprobó la designación de Lucila Crexell como embajadora política en Canadá. Su pliego volvió a encender la discusión opositora sobre el vínculo entre su actuación legislativa en debates clave y su desembarco diplomático. Desde el kirchnerismo insistieron con cuestionamientos ya planteados en otras ocasiones. Mientras que el oficialismo salió a defender la nominación y recordó que la exsenadora fue elegida dos veces por la provincia de Neuquén.

Los pliegos judiciales avanzan y crecieron las críticas al Gobierno

Uno de los movimientos más importantes del día fue el ingreso formal del paquete de pliegos judiciales remitido por la Casa Rosada. Se trata de más de 75 nombres que ahora deberán recorrer el trámite parlamentario en la comisión de Acuerdos. El paso dado este jueves no implica aprobación, pero sí pone en marcha un proceso que será seguido de cerca por la oposición y por el mundo judicial.

La sesión también dejó espacio para una serie de cuestionamientos políticos al Gobierno. El peronista Daniel Bensusán apuntó contra la administración libertaria por el reparto de adelantos de coparticipación a algunas provincias. Mientras que desde Unión por la Patria y sectores aliados reaparecieron críticas al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Por la controversia alrededor de su patrimonio y sus movimientos inmobiliarios.

Cruces, reproches y una votación sin sobresaltos

Sobre el cierre de la discusión política, José Mayans volvió a cargar contra Javier Milei y Karina Milei por el caso de la criptomoneda $LIBRA. Y también sumó cuestionamientos a la política de créditos hipotecarios otorgados a funcionarios. En ese tramo, el jefe del interbloque opositor también disparó con dureza contra Federico Sturzenegger, en uno de los pasajes más tensos de la jornada.

Más allá de esos cruces, las votaciones terminaron mostrando un escenario relativamente claro. Los ascensos militares fueron aprobados por 70 votos afirmativos y 2 negativos. Las autoridades de Defensa de la Competencia recibieron respaldo unánime con 72 votos, mientras que el pliego de Crexell salió por 45 a 26. Con ese resultado, el Senado cerró una sesión de varios mensajes cruzados, pero con definiciones concretas para el Gobierno en tres terrenos sensibles: defensa, diplomacia y Justicia.