El Gobierno nacional busca que el Congreso se convierta en el principal escenario político durante la segunda mitad del año. Tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, la Casa Rosada considera que pudo dejar atrás una crisis que había condicionado durante meses la comunicación oficial. La intención es recuperar la iniciativa mediante un paquete de reformas económicas, institucionales y electorales.

En el oficialismo sostienen que el debate público deberá concentrarse en los proyectos que lleguen al Poder Legislativo. La administración de Javier Milei pretende reforzar así su perfil reformista y desplazar la atención de las disputas internas. «El gran debate público del Gobierno se va a dar en el Parlamento», sintetizan cerca del Presidente.

La reforma del Banco Central encabezará el paquete económico

La modificación de la Carta Orgánica del Banco Central aparece como una de las prioridades del programa oficial. El proyecto apunta a reforzar la autonomía de la entidad y limitar la posibilidad de financiar al Tesoro mediante emisión monetaria. Sus principales lineamientos fueron analizados por el Gabinete y forman parte de las reformas que el Ejecutivo pretende llevar al Congreso.

La agenda económica también incluye el denominado «shutdown», un mecanismo que frenaría determinados gastos cuando se agoten las partidas presupuestarias. El Gobierno proyecta sumar modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal, luego de mantener consultas con colegios profesionales. El Senado, además, deberá avanzar con el tratamiento del Súper RIGI.

Otra de las iniciativas previstas es la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, también impulsa proyectos relacionados con las sociedades autónomas y la inteligencia artificial. La Casa Rosada presenta ese conjunto de medidas como una nueva etapa del programa libertario.

El oficialismo pretende que la discusión parlamentaria permita recuperar el control de la agenda pública. Durante los meses anteriores, la investigación judicial sobre Adorni y los pedidos opositores para interpelarlo habían desplazado los anuncios de gestión. Con su salida y el ingreso de Diego Santilli, el Gobierno considera que comenzó una etapa política diferente.

Santilli y Karina Milei buscarán acuerdos con los gobernadores

La agenda política quedará bajo la coordinación de Santilli, con el respaldo de Karina Milei. Una de las principales discusiones será la reforma electoral, que incluye el objetivo de eliminar o suspender las PASO antes de las elecciones presidenciales de 2027. Para avanzar, el oficialismo necesitará negociar con los gobernadores y los bloques provinciales.

En Balcarce 50 consideran que el respaldo de las provincias será necesario tanto para los cambios electorales como para las iniciativas económicas. La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central ocupa un lugar prioritario dentro de esas conversaciones. Cerca del Presidente sostienen que el apoyo de los mandatarios a ese proyecto resulta tan importante como el aval que puedan aportar a la modificación del sistema electoral.

La relación con los gobernadores quedará así entre las principales tareas de la nueva Jefatura de Gabinete. Santilli tendrá a su cargo el diálogo político, mientras Karina Milei conservará el control del armado nacional de La Libertad Avanza. Los votos que puedan reunir determinarán el avance de buena parte del programa previsto para el segundo semestre.

Una nueva comunicación para acompañar las reformas

La reorganización también alcanzó al área encargada de transmitir las decisiones oficiales. Adrián Ravier quedó al frente de la vocería presidencial, mientras Fabián Fernández asumió como secretario de Comunicación y Prensa e ingresó a la mesa política. Ravier se concentrará en explicar las decisiones políticas y económicas, mientras Fernández participará del diseño de la estrategia comunicacional.

La Casa Rosada analiza sumar conferencias temáticas y regionales a las presentaciones habituales de la vocería. La difusión de los proyectos económicos incluirá intervenciones del ministro de Economía, Luis Caputo, entrevistas de Milei y exposiciones específicas sobre las iniciativas legislativas. También se evalúa una presentación amplia para explicar los cambios propuestos en el Banco Central.

Junto con la actividad parlamentaria, el Gobierno prepara anuncios vinculados con distintas áreas de la administración. En Salud se prevé informar sobre obras en el Hospital Garrahan, mientras Educación buscará difundir los resultados de las pruebas Aprender. También habrá novedades del Servicio Meteorológico Nacional, medidas preventivas ante posibles fenómenos climáticos y anuncios vinculados con la cobertura médica de las fuerzas de seguridad.

La agenda exterior contempla actividades presidenciales en Perú, Ecuador, Colombia y Brasil. El Ejecutivo también pretende mostrar experiencias de trabajo conjunto entre ministerios, como las acciones coordinadas por Defensa, Seguridad, Salud, Capital Humano y Cancillería para enviar asistencia humanitaria. El objetivo será acompañar la ofensiva legislativa con anuncios que permitan exhibir actividad en diferentes áreas del Estado.

La Casa Rosada busca que las reformas, las negociaciones en el Congreso y los anuncios ministeriales desplacen las discusiones internas que habían condicionado a la gestión. El oficialismo insiste en que los cambios estructurales deberán aprobarse mediante el Poder Legislativo. La capacidad para alcanzar acuerdos con gobernadores y bloques aliados definirá cuánto de ese programa podrá convertirse en ley.