El Gobierno modificará el índice de inflación y anticipan cambios en la ponderación de rubros
El Gobierno nacional confirmó que cambiará la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora el INDEC para medir mensualmente la inflación. La decisión se conoció en el informe anual que presentó el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, en el Congreso, donde respondió consultas de los diputados.
Según se detalló, el INDEC finalizó en marzo los desarrollos técnicos y metodológicos del nuevo IPC, incluyendo las pruebas de funcionamiento y consultas especializadas. Ahora se encuentra a la espera de los avales institucionales para iniciar la campaña de difusión del nuevo sistema de medición.
Será la primera modificación del índice desde 2016, cuando el gobierno de Mauricio Macri restableció estadísticas oficiales tras el apagón estadístico de la era kirchnerista. En este caso, el cambio fue desarrollado durante la gestión de Marco Lavagna al frente del organismo, pero será implementado bajo la conducción del gobierno de Javier Milei.
Qué cambia con el nuevo IPC
El nuevo esquema contempla una actualización en la ponderación de los rubros que componen la canasta que mide la evolución de precios. En concreto, ganarán peso los servicios como vivienda, transporte y tarifas, mientras que perderán incidencia los bienes, particularmente los alimentos y la indumentaria. De este modo, se busca adaptar el índice a los patrones de consumo actuales, que difieren sustancialmente de los que regían hace dos décadas.
Fuentes del Ministerio de Economía indicaron que con la nueva metodología el índice de marzo habría sido menor al 3,7% informado, mientras que el de febrero (2,4%) resultaría más elevado con la nueva ponderación.
A pesar de esta actualización, el Gobierno aclaró que no se modificará la serie histórica, sino que se realizará un empalme metodológico desde el mes de implementación. El Indec continuará monitoreando la estabilidad de los precios antes de introducir los cambios, con el fin de evitar distorsiones durante períodos de alta volatilidad.
Críticas por el retraso en la actualización
El cambio llega en medio de cuestionamientos de legisladores y sindicatos, que reclaman una modernización urgente de la canasta de bienes y servicios utilizada por el Indec. Actualmente, se basa en consumos relevados entre 2004 y 2005, e incluye productos y servicios ya obsoletos, como líneas telefónicas fijas, televisores de tubo y reproductores de DVD.
El diputado nacional Esteban Paulón (Encuentro Federal) presentó un proyecto para regularizar esta situación y advirtió que la inflación real podría estar subestimada en hasta un 16%, afectando el poder adquisitivo de jubilados y asalariados. “Hoy se consumen plataformas como Disney+ o Netflix, pero en el IPC actual los servicios tienen solo un 2% de peso, cuando en la realidad representan al menos un 17% del gasto de los hogares”, cuestionó.
Desde los sindicatos también hubo planteos similares. Daniel Yofra, de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, sostuvo que los datos actuales «no reflejan la realidad que viven los trabajadores», y pidió que se actualicen los parámetros para medir la inflación de forma más transparente.
Contexto y tiempos
El INDEC había previsto avanzar con el nuevo índice antes del anuncio del régimen de bandas cambiarias, pero ahora evaluará con cautela su implementación para no introducir cambios durante movimientos bruscos del tipo de cambio.
En paralelo, la inflación oficial acumuló un 117,8% durante 2024, mientras que el índice de la Ciudad de Buenos Aires, con una canasta más actualizada, marcó un 136,7% en el mismo período. Esta diferencia alimenta las sospechas sobre un posible desfase entre los datos del organismo nacional y la realidad de los precios.