El dólar cerraría 2025 a $1.300, según proyecciones del Banco Central
Un nuevo informe del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) reveló que los analistas redujeron su estimación de tipo de cambio para diciembre y el dólar terminaría entorno a $1.300. También prevén un escenario con menor inflación, tasas de interés más bajas y continuidad del superávit fiscal.
El documento, difundido este jueves por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), recoge las previsiones de 42 participantes del sector privado —31 consultoras y centros de investigación, y 11 entidades financieras— y muestra un panorama más moderado en cuanto a la evolución del dólar y los precios.
Menor expectativa de devaluación
Según el consenso del REM, el tipo de cambio mayorista se ubicaría en $1.300 por dólar a fines de diciembre de 2025, lo que representaría una suba interanual del 27,4%. Esta cifra implicó una corrección a la baja de 2,2 puntos porcentuales respecto al informe anterior, lo que indica una menor presión cambiaria proyectada por los analistas.
El grupo del Top 10, conformado por quienes históricamente ofrecen pronósticos más certeros, también ubicó su proyección en valores similares. Para junio de 2025, el tipo de cambio promedio esperado se estimó en $1.167, apenas por encima de los $1.165 proyectados por ese grupo selecto.
Inflación en descenso
En cuanto a la inflación, las proyecciones también se ajustaron a la baja. Para mayo de este año, los analistas anticiparon una variación mensual del 2,1%, mientras que el Top 10 la ubicó en 2%. Ambos cálculos representaron una mejora frente al relevamiento anterior.
Respecto al IPC Núcleo —que excluye precios estacionales y regulados—, se prevé una suba del 2,2% mensual, y del 2,3% según los mejores pronosticadores. Las estimaciones para los meses siguientes también reflejan una trayectoria descendente.
Causas de la desaceleración inflacionaria
El informe atribuye este escenario a una política fiscal contractiva, al sostenimiento del ancla cambiaria y a la eliminación del financiamiento directo al Tesoro. La combinación de superávit fiscal y menor emisión monetaria habría contribuido, según los economistas, a la estabilización de precios.
El REM también mostró consenso en torno a la expectativa de una inflación moderada en el segundo semestre, lo que, de sostenerse, permitiría consolidar un esquema macroeconómico más previsible.
Crecimiento económico previsto
En cuanto a la actividad, los analistas proyectaron un crecimiento del 5,2% del Producto Interno Bruto (PIB) real en 2025, en comparación con el año anterior. El Top 10 estimó una suba del 5,1%, una décima por debajo de la media general.
Para el segundo trimestre del año, se espera un leve avance del 0,2% trimestral, tras el crecimiento del 1,5% registrado entre enero y marzo. En el tercer trimestre, la expansión proyectada alcanzaría el 0,7%, lo que dibuja un escenario de recuperación paulatina.
Leve baja del desempleo
El REM calculó que la tasa de desocupación fue del 7% de la Población Económicamente Activa (PEA) en el primer trimestre, sin cambios respecto al informe anterior. Hacia fin de año, los analistas esperan una mejora, con una tasa de desempleo del 6,5%.
La evolución del empleo aparece alineada con las proyecciones de crecimiento económico, aunque el mercado laboral se mantendría con niveles de recuperación progresiva y no acelerada.
Tasas de interés a la baja
En relación con los depósitos a plazo fijo, se prevé una Tasa Nominal Anual (TAMAR) del 33% para junio, lo que representa un interés mensual del 2,7%. Para diciembre, esa tasa caería al 27,1% nominal anual, es decir, 2,2% mensual, en línea con el escenario de inflación más baja.
El descenso proyectado en las tasas refleja la expectativa de un entorno financiero más estable, con menor necesidad de ofrecer rendimientos elevados para contener la demanda de pesos.
Comercio exterior: superávit con leve ajuste
Para el comercio exterior, el REM estimó exportaciones por USD 82.761 millones en 2025. Las importaciones, en tanto, alcanzarían los USD 75.000 millones, lo que daría como resultado un superávit comercial de USD 7.761 millones. Esta cifra fue USD 2.050 millones menor que la del relevamiento previo.
El ajuste se explica principalmente por una revisión al alza de las importaciones, ante una mejora esperada del nivel de actividad y una mayor demanda de bienes intermedios e insumos productivos.
Equilibrio fiscal como ancla macroeconómica
Uno de los consensos más claros del informe fue en torno al resultado fiscal. El conjunto de analistas prevé un superávit primario de $13,4 billones para el Sector Público Nacional no Financiero. El Top 10 lo estimó en $14,2 billones. Ninguno de los 42 participantes proyectó un déficit.
Este dato refuerza la percepción de que la política fiscal continuará siendo contractiva durante el resto del año, consolidando el equilibrio como ancla clave del esquema económico vigente.