El BCRA rehabilitará el débito directo para préstamos y da un nuevo impulso al crédito fintech
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanzará en la recuperación de una herramienta clave para el financiamiento digital: el débito directo interbancario para el cobro de cuotas de préstamos, una operatoria que había sido prohibida en 2020 durante el gobierno de Alberto Fernández. La medida, que se implementará con un nuevo nombre y condiciones actualizadas, busca favorecer el recobro de deudas y ampliar el acceso al crédito extrabancario.
El anuncio fue realizado por Pedro Inchauspe, director del Banco Central, durante el Argentina Fintech Forum, celebrado en el Centro de Exposiciones de Buenos Aires. “Si todo va bien, dentro del próximo mes vamos a permitir el débito directo que el BCRA cerró en 2020. Lo primero que vamos a hacer es cambiarle el nombre y sancionar la norma que rehabilita herramientas para el cobro de préstamos digitales”, afirmó el funcionario.
Inchauspe señaló que la iniciativa responde a un pedido histórico de la Cámara Argentina Fintech, y se enmarca en la agenda del Open Finance, el nuevo esquema de finanzas abiertas que promueve el Banco Central para mejorar la competencia y la inclusión financiera. “La recuperación del crédito es fundamental y estas medidas se basan en el esquema de Open Finance y en los incentivos que queremos dar. Si todo va bien, el sistema debería estar en funcionamiento en las próximas semanas”, agregó.
Cambios y condiciones del nuevo sistema
El mecanismo permitirá que las entidades financieras y fintech cobren las cuotas directamente desde las cuentas de los clientes, aunque con un mayor control regulatorio. “Es una herramienta muy interesante, pero como supervisor aviso que va a tener condiciones”, advirtió Juan Curutchet, superintendente de Entidades Financieras del BCRA, durante el mismo evento.
La norma original, eliminada en febrero de 2020, había permitido a los prestadores debitarlas en forma reiterada hasta que el cliente tuviera fondos disponibles. Sin embargo, el Banco Central de entonces prohibió el débito directo para créditos, limitando su uso a impuestos y servicios públicos, tras denuncias de que beneficiarios de planes sociales veían sus cuentas absorbidas por cobros automáticos de préstamos.
Impacto en el crédito no bancario
La eliminación del débito directo fue un golpe duro para el sector fintech, que dependía de ese sistema para garantizar la certeza de cobro en préstamos a consumidores de mayor riesgo o fuera del sistema bancario tradicional. La decisión de 2020, si bien buscó proteger al consumidor, redujo el financiamiento alternativo y elevó la morosidad en el segmento.
Con la nueva norma, el Banco Central busca restablecer el equilibrio entre protección y acceso al crédito. Facilitando así a las fintech y entidades extrabancarias un canal de cobro más eficiente. Según fuentes del sector, el regreso del débito directo permitirá ampliar la inclusión crediticia y bajar el riesgo operativo. En consecuencia, reduciendo los costos financieros y la dependencia de intermediarios.
Un nuevo impulso al ecosistema fintech
La medida se inscribe en la estrategia del Gobierno de dinamizar el crédito al consumo y profundizar el sistema financiero. Promoviendo herramientas digitales que amplíen el acceso al financiamiento. “La competitividad tiene que venir por la baja de impuestos, la apertura de mercados y la mejora de las herramientas financieras”, había dicho Juan Pazo, titular de ARCA.