El Banco Central bajó tasas y refuerza la absorción de pesos de cara las legislativas
El Banco Central retomó el control de las tasas de interés después de la turbulencia electoral bonaerense. La autoridad monetaria dejó atrás la idea de que el mercado fijara los rendimientos y estableció un sendero descendente en las tasas de corto plazo, en momentos en que el dólar se acerca al límite superior de la banda cambiaria.
Con esta jugada, el Gobierno apuesta a que esa proximidad con el techo sirva de ancla para evitar nuevas turbulencias. El esquema descansa en la absorción de pesos y en la fijación de tasas mediante la rueda de simultáneas de BYMA, mecanismo que ya acumula más de $4,5 billones de pasivos remunerados.
Del desarme de las LEFI a la vuelta del pragmatismo
El nuevo escenario contrasta con el anterior, cuando la eliminación de las LEFI buscaba canalizar la liquidez hacia títulos del Tesoro y reducir el costo fiscal. La apuesta no funcionó: unos cinco billones de pesos quedaron sin absorber y reavivaron la presión sobre el dólar.
De acuerdo con la consultora PxQ, esa estrategia desembocó en una crisis financiera que se sumó a la derrota electoral. El informe señaló que el Gobierno, ante el límite, abandonó la lógica purista y volvió al pragmatismo, utilizando los pasivos remunerados del BCRA como instrumento central de absorción y ancla de expectativas.
Caída de tasas y respiro cambiario
El nuevo esquema permitió que la tasa de referencia descendiera rápidamente del 45% al 35% anual en la primera semana de septiembre. Esa reducción se trasladó a las cauciones y a los REPO interbancarios, generando un alivio en el sistema financiero.
La licitación de deuda del Tesoro mostró un 91% de refinanciación, con fuerte demanda de LECAP a octubre. Si bien la tasa de corte superó a la del mercado secundario, fue menor a la de la colocación anterior, lo que aportó previsibilidad al mercado en un momento crítico.
Señales del mercado financiero
El cambio de rumbo también repercutió en los activos financieros. Según Cohen, los bonos en dólares subieron más de 2% en las últimas ruedas, el Merval avanzó 5,6% en pesos y 5,4% en dólares CCL, y las acciones bancarias y energéticas encabezaron las ganancias. El riesgo país retrocedió levemente, aunque se mantiene en torno a los 1.070 puntos básicos.
Outlier subrayó que la clave es la baja de 5 puntos en la tasa de simultáneas. Mientras el tipo de cambio no reaccione al alza, el BCRA podría seguir recortando rendimientos, lo que permitiría desandar la suba abrupta de tasas que había golpeado la actividad económica en los últimos meses.
El desafío hacia octubre
El escenario inmediato estará marcado por la continuidad de la absorción de pesos y la fijación diaria de la tasa de referencia. La cercanía del dólar al techo de la banda, sumada a la promesa de usar todo el respaldo del FMI si fuera necesario, también actúa como contención.
De fondo, persiste el debate sobre el diseño de un sistema monetario más explícito y verificable, como exige el FMI en su último staff report. La necesidad de acumular reservas y garantizar el financiamiento de la deuda seguirá siendo el eje de la política económica en los próximos meses.