La interna dentro del Gobierno nacional volvió a quedar expuesta este viernes luego de que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, pidiera públicamente que Victoria Villarruel renuncie a la Vicepresidencia si no comparte el rumbo de la gestión encabezada por Javier Milei.

Las declaraciones del funcionario llegaron como respuesta a una serie de publicaciones realizadas por la titular del Senado en la red social X, donde expresó su preocupación por el comportamiento del presidente y cuestionó algunos de sus mensajes públicos.

«Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior», había escrito Villarruel.

En diálogo con Radio Mitre, Santilli rechazó esas expresiones y sostuvo que la vicepresidenta debería abandonar el cargo si mantiene esas diferencias con el Gobierno.

«Me parece una barbaridad, un disparate y una falta de sentido común. Es una falta de respeto y agravios impropios de una persona que acompañó al presidente en la fórmula», afirmó.

Además, profundizó sus cuestionamientos al señalar: «Estoy en total desacuerdo con Victoria Villarruel. Si no está de acuerdo, que dé un paso al costado, que arme su proyecto y que compita. ¿Cuál es la razón de estar en un lugar en el cual vos creés que no tenés que estar?».

Las declaraciones del jefe de Gabinete volvieron a poner de manifiesto la tensión que desde hace meses atraviesa la relación entre Milei y Villarruel, marcada por diferencias políticas y públicas que se profundizaron en las últimas semanas.

Santilli defendió la reforma del Banco Central

Durante la misma entrevista, Santilli también respaldó el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central presentado por el presidente Milei y enviado al Congreso junto con otras iniciativas económicas.

El funcionario explicó que uno de los objetivos centrales es fortalecer la independencia de la autoridad monetaria, estableciendo que la remoción de su presidente y de los directores requiera una mayoría especial de dos tercios en ambas cámaras del Congreso.

Asimismo, defendió la incorporación del denominado «grillete fiscal», mecanismo que prevé restricciones automáticas para la administración pública en caso de registrarse un déficit fiscal sostenido.

Según explicó, si el Congreso no logra restablecer el equilibrio de las cuentas públicas dentro de los plazos previstos, se activarían medidas que alcanzarían incluso a la dirigencia política.

«Que el desequilibrio lo pague la política y no lo pague el ciudadano», sostuvo Santilli al defender la propuesta impulsada por el Poder Ejecutivo.